Confirman cuándo empieza la histórica repavimentación de la Circunvalación
La intervención sobre la Avenida de Circunvalación comenzará este lunes y abarcará ambos anillos de circulación. El plan incluye renovar el pavimento, reconstruir tramos de hormigón y reemplazar los guardarraíles, con un plazo contractual de un año y la meta oficial de terminar antes.
La Avenida de Circunvalación se prepara para una renovación de alcance integral que alcanzará los dos sentidos de circulación. El proyecto prevé reconstruir sectores deteriorados, ampliar la superficie pavimentada y reemplazar los sistemas de contención existentes.
Las empresas a cargo ya tienen asignadas sus áreas de trabajo y el inicio simultáneo de las tareas está previsto para este lunes. Se trata de una de las intervenciones viales más importantes previstas para San Juan, sobre una traza que concentra un flujo constante de vehículos durante toda la jornada.
Uno de los cambios centrales será la modificación de la configuración actual de la calzada. Sin sumar carriles, se incorporará a la zona pavimentada parte del espacio que hoy ocupan las banquinas, de modo que la superficie de circulación tendrá mayor extensión transversal.
El proyecto también contempla el recambio total de los guardarraíles. Esa tarea responde a la nueva altura que tendrá el pavimento una vez colocada la carpeta asfáltica, lo que obligará a adaptar los elementos de protección a las condiciones de seguridad correspondientes.
No toda la intervención consistirá en una simple capa de asfalto. En el tramo ubicado entre Tucumán e Ignacio de la Roza, hacia el norte, existen sectores con losas de hormigón que deberán ser retiradas y reconstruidas antes de avanzar con el nuevo pavimento.
Ese sector será el que genere mayores restricciones al tránsito durante la ejecución. En el resto de la avenida se prevé trabajar con cortes parciales y una planificación orientada a sostener la circulación, en especial durante la noche, cuando se concentre buena parte de las tareas.
El contrato fija un plazo de ejecución de aproximadamente 12 meses, aunque el Gobierno provincial busca reducir ese cronograma. La meta oficial es completar la obra en alrededor de siete meses, siempre que el ritmo de trabajo y las condiciones operativas lo permitan.
La ejecución estará dividida en dos frentes, uno por cada sentido de circulación, lo que permitirá avanzar en paralelo sobre distintos sectores de la avenida. Por ahora, la prioridad está puesta en renovar la infraestructura y mejorar las condiciones de una vía que soporta diariamente un tránsito intenso.
También quedó abierta la posibilidad de revisar la velocidad máxima una vez finalizada la obra. De todos modos, esa definición corresponde a Vialidad Nacional, organismo encargado de establecer ese parámetro sobre la traza.