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Atletismo sanjuanino

Valentín Ramos volvió al 100% y celebró su regreso al podio tras superar una dura lesión

El atleta sanjuanino terminó tercero en una exigente competencia frente a rivales de mayor edad y experiencia. El resultado marcó el final de un largo proceso de recuperación física y mental.

Valentín Ramos volvió a sentir que podía correr nuevamente al máximo de sus posibilidades. Después de atravesar una lesión que lo obligó a modificar su preparación y puso en riesgo buena parte de sus objetivos deportivos de la temporada, el atleta sanjuanino regresó a la competencia al 100% y consiguió un resultado que tiene un valor especial: terminó tercero en una prueba de enorme exigencia y ante rivales de mayor edad y experiencia.

La actuación fue celebrada especialmente por su familia, sus entrenadores, el kinesiólogo y todo el entorno que acompañó al joven deportista durante el proceso de recuperación. No se trató solamente de volver a competir, sino de hacerlo nuevamente con la confianza de poder exigir el cuerpo al máximo.

Ramos, representante del Club Atletismo San Juan, viene construyendo una trayectoria destacada en las pruebas de velocidad y, especialmente, en los 400 metros con vallas. En mayo, por ejemplo, consiguió la medalla de bronce en el Campeonato Nacional U20 disputado en Concepción del Uruguay, con un registro de 54s10.

Pero antes de llegar a este nuevo podio tuvo que atravesar uno de los momentos más complejos de su carrera.

Una lesión que apareció justo antes de los grandes objetivos

Después del campeonato disputado en San Luis, Valentín continuó con su preparación, pero una sobrecarga terminó derivando en una lesión en la zona posterior del muslo, según relató.

El problema físico apareció cuando faltaba aproximadamente un mes y medio para una competencia que podía ser determinante para sus aspiraciones internacionales. Entre los objetivos estaban la posibilidad de acceder a los campeonatos Sudamericano e Iberoamericano y, posteriormente, al Mundial.

La recuperación comenzó inmediatamente y demandó un enorme esfuerzo. El atleta tuvo que realizar sesiones de kinesiología en doble turno, controles médicos, tratamientos y una serie de cuidados complementarios que también continuaban en su casa.

Pero, además de la recuperación física, hubo otro factor decisivo: la fortaleza mental del joven atleta.

"Su cabecita le ayudó a poder manejar ese tema", destacó su padre al describir el proceso.

El objetivo era llegar a competir sin poner en riesgo una lesión que todavía no estaba completamente superada.

Volver a correr, pero con cautela

Cuando finalmente llegó el momento de volver a la pista, la recomendación fue clara: competir, pero sin exigirse al máximo.

La indicación fue correr aproximadamente al 70% de sus posibilidades. Valentín aceptó el desafío y volvió a presentarse, aunque todavía lejos de su mejor condición.

El resultado terminó siendo alentador. No consiguió ubicarse en los primeros lugares, pero pudo completar la prueba y, fundamentalmente, no sufrió una nueva lesión.

Ese primer paso permitió avanzar con mayor confianza en la recuperación.

Después llegó otra competencia, esta vez en Buenos Aires, donde el rendimiento comenzó a acercarse progresivamente al nivel que el atleta buscaba.

Al 80% también alcanzó el podio

En esa segunda presentación, Valentín ya estaba en condiciones de competir aproximadamente al 80 u 85% de su capacidad.

Y volvió a sorprender.

Aun sabiendo que todavía debía cuidarse, logró terminar tercero.

El resultado tuvo todavía más mérito porque quienes estaban cerca del atleta conocían las condiciones en las que había llegado a la competencia. Sus compañeros y amigos sabían que todavía arrastraba la lesión y que no estaba en plenitud física.

Sin embargo, volvió a competir y terminó entre los mejores.

Incluso el propio Valentín reconoció después que sentía que podía haber ganado, pero entendió que todavía no era momento de arriesgar.

"Podría haber llegado primero, pero no", fue, según relató su padre, la reflexión del atleta después de esa competencia.

La prioridad seguía siendo recuperarse completamente.

El gran desafío: volver al 100%

La competencia más reciente que se disputó el pasado domingo en Tigre, Buenos Aires, representó, en ese sentido, un verdadero examen.

Por primera vez desde la lesión, Valentín se presentó decidido a competir al 100% de sus posibilidades.

Y el contexto tampoco era sencillo.

La prueba reunió a atletas de la categoría U23, es decir, competidores de mayor edad que el sanjuanino, además de deportistas con antecedentes de participación mundialista y campeones nacionales.

En ese escenario de máxima exigencia, Ramos consiguió nuevamente un lugar en el podio y terminó tercero.

El resultado provocó una enorme satisfacción en su entorno, especialmente porque confirmó que la recuperación física había llegado a un punto clave.

"Muy contento, muy contento", resumió su padre al referirse a la actuación y al proceso que permitió que Valentín pudiera regresar a su mejor nivel.

El triunfo detrás del tercer puesto

Más allá de la medalla, el resultado tiene para el entorno de Valentín un significado mucho más profundo.

La recuperación no fue solamente una cuestión de tratamientos médicos o sesiones de kinesiología. También requirió disciplina, paciencia y, especialmente, saber esperar.

El atleta debió aceptar que no podía competir inmediatamente al máximo de sus posibilidades y que cada regreso debía hacerse de manera progresiva.

Primero fue el 70%. Después llegó el 80 u 85%. Finalmente, pudo volver a exigirse al máximo.

Ese recorrido permitió evitar una recaída y recuperar progresivamente la confianza.

La familia, el kinesiólogo y los profesores fueron parte fundamental de ese proceso y estuvieron acompañando cada etapa. El propio entorno del atleta celebró especialmente que finalmente pudiera completar una carrera exigente sin que la lesión volviera a condicionarlo.

Un lugar entre los mejores del continente

El presente deportivo de Valentín Ramos no es casualidad.

El sanjuanino ya había conseguido ubicarse entre los principales exponentes juveniles del país y logró ingresar al ranking sudamericano. Según la información aportada por su familia, antes de esta nueva competencia se encontraba en el puesto 14 a nivel continental.

En 2025 había llegado incluso al puesto 20 del ranking sudamericano de los 400 metros con vallas, además de conseguir resultados destacados en competencias nacionales.

Su evolución también quedó reflejada en el Campeonato Nacional U20 de mayo, donde obtuvo el bronce en los 400 metros con vallas con 54s10.

Ahora habrá que esperar la próxima actualización del ranking para conocer qué posición ocupa después de sus recientes actuaciones.

Una carrera que vuelve a tomar impulso

La lesión había obligado a poner en pausa algunos de los grandes objetivos internacionales de la temporada. El propio entorno del atleta lamentó que no pudiera llegar en condiciones a determinadas competencias que podían abrirle la puerta a torneos sudamericanos, iberoamericanos e incluso al Mundial.

Pero el regreso al 100% vuelve a poner a Valentín frente a nuevos desafíos.

A sus 17 años, el sanjuanino ya compite en categorías superiores y se mide con atletas de mayor edad, una experiencia que le permite sumar roce y seguir construyendo su carrera. En marzo, durante su debut en la categoría U20, ya había mostrado su capacidad para competir contra rivales más grandes y mantenerse entre los mejores del ranking nacional de los 400 metros con vallas.

Ahora, después de una recuperación que exigió tanto al cuerpo como a la cabeza, el tercer puesto conseguido en su primera carrera al máximo nivel representa mucho más que un resultado.

Es la confirmación de que Valentín Ramos volvió a la pista y está nuevamente listo para correr detrás de sus grandes objetivos.

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