La NASA mantiene la vigilancia sobre un asteroide con riesgo de impacto
La agencia espacial continúa aplicando sus protocolos de defensa planetaria sobre un objeto cercano a la Tierra que concentró la atención internacional. Las estimaciones más recientes reducen de manera marcada la posibilidad de colisión y la sitúan en un nivel prácticamente nulo.
La NASA sigue monitoreando al asteroide 2024 YR4 dentro de los protocolos habituales de defensa planetaria. Aunque en las primeras observaciones se evaluó una posibilidad técnica de impacto, los datos más recientes muestran que el riesgo es prácticamente nulo.
El objeto es un NEO de tipo Apolo, descubierto el 27 de diciembre de 2024 por el sistema ATLAS en Chile. Desde entonces, su trayectoria es observada de forma constante con telescopios terrestres y espaciales, en el marco de programas internacionales orientados a refinar cálculos orbitales y anticipar escenarios poco frecuentes.
De acuerdo con las estimaciones actuales, el asteroide tiene un diámetro aproximado de entre 40 y 90 metros y, en caso de impacto, podría provocar efectos locales significativos, aunque no un evento de escala global. Las proyecciones ubican la probabilidad de impacto el 22 de diciembre de 2032 en torno al 0,0039%, muy por debajo de los valores preliminares que en una etapa inicial superaron el 1%.
La reducción de ese porcentaje se produjo a medida que se incorporaron nuevas mediciones al sistema automatizado de evaluación de riesgos. Según los modelos actuales, no existe una amenaza inminente para la Tierra, aunque el seguimiento continúa como parte de la vigilancia sistemática sobre los asteroides del grupo Apolo.