Jessica Belgrano: "Si hubiéramos conocido de verdad a Belgrano, la Argentina sería distinta"
En una entrevista con Zonda Digital, la descendiente directa del creador de la bandera, reflexionó sobre el legado del prócer a 206 años de su muerte. Habló del peso de llevar uno de los apellidos más emblemáticos del país y reivindicó el pensamiento social, económico y educativo de Manuel Belgrano, mucho más allá de los libros escolares.
La llegada de cada 20 de Junio renueva el recuerdo de Manuel Belgrano, creador de la bandera argentina y una de las figuras más trascendentes de la historia nacional. Pero para Jessica Belgrano, descendiente del prócer, la fecha tiene además una dimensión personal: representa la oportunidad de rescatar la verdadera esencia de un hombre cuyas ideas, asegura, siguen vigentes más de dos siglos después.
Jessica es descendiente directa de Manuel Belgrano. Su abuelo, Julio, fue tataranieto del prócer. Sin embargo, lejos de significar una experiencia sencilla, llevar ese apellido estuvo marcado durante años por dudas, cuestionamientos y la necesidad de explicar una historia familiar que muchos desconocían.
"Cuando era chica tenía un total desconocimiento. Después, cuando ingresás a la escuela y nombran tu apellido, todos tus compañeros te miran. La infancia y la adolescencia fueron conflictivas porque aparecían muchas preguntas, especialmente esa de cómo podía ser si Belgrano nunca se casó", recordó.
Durante su juventud, esa situación se volvió incluso más confusa. "A todos les caía bien Belgrano, pero yo todavía no entendía realmente lo que significaba", señaló.
Con el tiempo comenzó a estudiar la vida del prócer y a profundizar en su pensamiento. Ese camino, afirma, transformó completamente su mirada. "Empecé a interiorizarme y a conocer cosas importantes sobre Belgrano. A partir de ese momento comencé a sentir orgullo".
Para Jessica, la figura que se enseña en las escuelas resulta incompleta. "Nos muestran al Belgrano que creó la bandera, el que ganó dos batallas y perdió otras tantas, el del Éxodo Jujeño y el que murió pobre y sin ver cumplidos sus sueños de patria. Pero si realmente lo hubiéramos conocido, la Argentina sería totalmente distinta".
Según explicó, detrás del militar y revolucionario existía un pensador adelantado a su época. "La bandera que creó Belgrano tenía ideales y sueños de patria. Pensó en un símbolo para dar identidad, sentimiento de pertenencia, justicia y desarrollo. Soñaba con una industria nacional, con una tierra y una educación que alcanzaran para todos, que las mujeres fueran incluidas en el sistema educativo".
Jessica destacó especialmente las propuestas económicas y sociales que impulsaba el prócer. "Belgrano quería una reforma agraria, restituir tierras a los pueblos originarios, pero también brindarles herramientas y enseñarles a trabajarlas. Su idea era producir para el bien de todos y no para unos pocos".
También remarcó su convicción de que la educación debía llegar a toda la población y que el Estado debía cumplir un rol activo y reparador frente a las desigualdades.
Entre los aspectos que más la sorprendieron durante sus investigaciones, mencionó el compromiso personal que asumió Belgrano con la causa independentista. "Pertenecía a una de las dos familias más ricas de la época y no tenía necesidades económicas. Sin embargo, se sintió profundamente conmovido por lo que ocurría y decidió formar parte de un movimiento de liberación e independencia".
A 206 años de la muerte del prócer, Jessica considera que el mejor homenaje es recuperar la vigencia de sus ideales. "Hagamos que valga la pena todo lo que hizo. Hoy no necesitamos sables ni fusiles para defender la patria. Podemos hacerlo con nuestras ideas, con compromiso ciudadano y con gobernantes que nos representen bien".
Y concluyó con un deseo que conecta directamente con el legado de su antepasado: "Belgrano soñaba con una patria más justa, más libre y más igualitaria. Ese sigue siendo el desafío pendiente de los argentinos".