Falleció Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo
La docente y activista murió este domingo a los 95 años mientras permanecía internada en el Hospital Italiano. Su trayectoria quedó ligada durante décadas a la búsqueda de desaparecidos y a la defensa de la memoria, la verdad y la justicia.
La presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida, murió este domingo a los 95 años. La activista se encontraba internada en el Hospital Italiano desde hacía varios días, según se informó.
La cuenta oficial de Madres de Plaza de Mayo difundió un mensaje de despedida en el que señaló: "Las palabras no alcanzan, se nos quedan cortas, se nos hace un nudo en la garganta. Tan inmensa que no hay manera de contarlo. Gracias por enseñarnos que amar es resistir, que la única lucha que se pierde es la que se abandona y que no existe fuerza más grande que la del amor".
El texto agregó: "Gracias por tu compromiso, por tu militancia, por tu ternura y por cada palabra que siempre será un refugio y un abrazo. Gracias también por esa capacidad tan tuya de hacer más livianos los momentos difíciles sin perder nunca la profundidad de tus convicciones. Nos enseñaste que la lucha también puede abrazarse con alegría".
Más adelante, el comunicado expresó: "Tuviste además la enorme sabiduría y capacidad de caminar junto a los más jóvenes, acompañando y escuchando siempre. Con una generosidad inmensa abriste caminos, supiste construir puentes, sembrar compromiso y hacernos parte de una causa colectiva mucho más grande que uno mismo. Prometemos cuidar tu memoria y la de Alejandro, llevando tu legado a cada rincón. Y cada vez que alcemos la voz por los 30.000, también te haremos presente".
Almeida, cuyo nombre completo era Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, fue una de las principales organizadoras de la búsqueda de personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar en Argentina. Docente de profesión, nació el 28 de junio de 1930 en el barrio porteño de Belgrano y dedicó casi cinco décadas a la defensa de los derechos humanos.
Su ingreso al movimiento estuvo vinculado al secuestro de su hijo Alejandro Martín Almeida, que tenía 20 años, trabajaba en Télam y cursaba el primer año de Medicina en la UBA cuando desapareció en junio de 1975 a manos de la organización paraestatal conocida como la Triple A. En 1979 se incorporó a Madres de Plaza de Mayo y, tras la división de 1986, pasó a integrar la Asociación Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, desde donde continuó con entrevistas, conferencias y actos públicos. En 2015, un retrato suyo fue incorporado a la exposición permanente del Museo de la Casa Rosada.