Argentina y Estados Unidos y el pacto ARTI: ¿Qué regiones ganan y cuáles enfrentan mayores desafíos?
El Acuerdo de Comercio Recíproco e Inversión (ARTI) impulsa sectores clave como la minería y la agroindustria, quintuplicando el cupo de carne vacuna. No obstante, el país deberá acelerar su modernización productiva para enfrentar la competencia externa y sortear los aranceles temporales impuestos recientemente por Washington
Tras la firma del Acuerdo de Comercio Recíproco e Inversión (ARTI) el pasado mes de febrero, se abre un nuevo escenario para la economía argentina. Este tratado, enmarcado en los objetivos de apertura internacional del Pacto de Mayo, busca consolidar a Estados Unidos como un socio estratégico clave, posicionándose actualmente como el tercer socio comercial del país. El informe de la Fundación Mediterránea analiza en profundidad el impacto de este acuerdo, que promete beneficios arancelarios pero también exige una rápida reconversión de los sectores locales.
Los pilares del acuerdo: Arancel cero y nuevas cuotas
El corazón del ARTI reside en la desgravación arancelaria. Argentina ha logrado el arancel cero para 1.675 posiciones arancelarias, beneficiando principalmente a productos manufacturados y agroindustriales. Uno de los logros más significativos es la expansión de la cuota de carne vacuna, que se quintuplica pasando de 20.000 a 100.000 toneladas anuales.
Como contrapartida, Argentina otorga arancel cero a 221 productos estadounidenses, centrados en maquinaria, bienes de capital y autopartes. Si bien esto facilita el acceso a tecnología para la producción local, impone una presión competitiva directa sobre la industria nacional, que deberá acelerar su modernización para no ceder mercado interno.
Impacto regional: ¿Quiénes son los grandes ganadores?
El mapa productivo argentino reacciona de manera diversa ante el acuerdo:
Región Centro (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos): Es la zona más diversificada. Se beneficia directamente de la mayor cuota de carne y de la eliminación de aranceles en equipamiento electrónico estratégico. Además, la previsibilidad normativa favorece a las empresas de servicios digitales en los grandes centros urbanos.
Región NOA y Cuyo: El interés se centra en la minería metalífera (litio y cobre) y la energía solar. El ARTI fomenta la llegada de inversiones para estos "minerales críticos". En el plano agroindustrial, el limón tucumano y el vino acceden con arancel cero, aunque enfrentan desafíos coyunturales.
Región Patagonia: El canal dominante es el de inversiones estratégicas en energía e infraestructura vinculada a recursos críticos, además de beneficios para la lana y productos pesqueros. También se prevé el desarrollo de infraestructura digital, como centros de datos.
Región NEA: El impacto es principalmente arancelario, favoreciendo las exportaciones de madera, té y carnes bovinas.
El factor Trump y el desafío de la "Sección 122"
No todo es un camino despejado. El 20 de febrero de 2026, la administración Trump activó la "Sección 122", imponiendo un arancel global del 15% por un plazo máximo de 150 días. Aunque esta medida afecta a la mayoría de los productos, el ARTI protege a los sectores considerados "estratégicos", que quedan excluidos de este recargo: minerales críticos (litio, cobalto), energía, insumos médicos y tecnología.
Por el contrario, productos regionales como la madera, el vino, la miel y los cítricos sí se verán afectados temporalmente por este arancel del 15% hasta que el Congreso de EE.UU. defina su situación o expire el plazo.
Oportunidades y riesgos latentes
El informe destaca que la llegada de Inversión Extranjera Directa (IED) en biotecnología y software se verá potenciada por nuevos marcos de protección de propiedad intelectual. No obstante, esto podría encarecer a corto plazo el acceso a medicamentos genéricos y ciertos insumos tecnológicos.
Asimismo, las pymes enfrentan un reto ético y operativo: el acuerdo exige estándares laborales y medioambientales estrictos, como la prohibición del trabajo forzado. Aquellas empresas que no logren certificar sus procesos bajo estas normas internacionales corren el riesgo de quedar fuera de los beneficios del tratado.