En un año, San Juan perdió 980 hectáreas de viñedos
La situación de la actividad es alarmante y va en franco retroceso. En los últimos 10 años se perdieron 8830 hectáreas
El panorama de la vitivinicultura nacional muestra señales de una transformación profunda y preocupante. Según el Informe Anual de Superficie 2025 elaborado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), la superficie total de vid en el país ha caído a 196.220 hectáreas, lo que representa una disminución de 3.726 hectáreas (-1,9%) solo en el último año y una pérdida acumulada del 12,4% (-27.724 ha) en la última década.
San Juan: Una década de fuerte contracción
La provincia de San Juan, históricamente el segundo polo vitivinícola del país, es una de las más afectadas por esta tendencia. Al cierre de 2025, la provincia registró 38.703 hectáreas distribuidas en 4.148 viñedos.
Las cifras son reveladoras: en el último año, San Juan perdió 980 hectáreas, pero la mirada a largo plazo es aún más alarmante. En los últimos diez años (2016-2025), la superficie sanjuanina se contrajo un 18,6%, lo que equivale a la desaparición de 8.830 hectáreas y 973 viñedos.
A pesar de esta caída general, se observa un cambio en la aptitud de sus cultivos. Mientras que las uvas para elaboración de vino y mosto cayeron un 21,1% en la década, las variedades aptas para pasas muestran una tendencia al alza, aumentando 220 hectáreas solo en el último periodo anual. Por departamentos, Veinticinco de Mayo sigue siendo el líder provincial en superficie, aunque fue el que más hectáreas perdió en la década (-1.717 ha), mientras que Calingasta fue el único con un crecimiento notable (+130 ha).
Mendoza: La mayor pérdida en términos absolutos
La provincia de Mendoza, que concentra el 71,7% de la vid del país, no ha sido ajena a este fenómeno. Con 140.682 hectáreas registradas en 2025, la provincia sufrió una baja de 2.104 hectáreas respecto al año anterior.
Si se analiza el comportamiento desde 2016, Mendoza es la provincia que más superficie ha perdido en términos absolutos: -17.903 hectáreas (-11,3%). El departamento de San Martín, a pesar de ser el mayor productor, lideró esta caída con una pérdida de 4.277 hectáreas en diez años. La excepción a esta regla se encuentra en el Valle de Uco, donde los departamentos de Tunuyán (+1.124 ha) y Tupungato (+944 ha) lograron incrementar su superficie cultivada en el mismo periodo.
El comportamiento en el resto del país
El retroceso no es exclusivo de Cuyo. De las siete provincias con mayor superficie cultivada, seis registraron bajas en la última década:
Río Negro: -23,9% (-395 ha).
Neuquén: -14,2% (-250 ha).
Catamarca: -12,1% (-327 ha).
La Rioja: -9,8% (-725 ha).
La nota discordante la dio Salta, la única de las grandes provincias productoras que logró crecer, sumando 456 hectáreas (+14,0%) desde 2016.
Por otro lado, la vitivinicultura se está expandiendo hacia zonas no tradicionales. Provincias con superficies aún pequeñas pero en crecimiento incluyen a Buenos Aires, Chubut, Tucumán y San Luis, que han aumentado sus hectáreas en la última década, reflejando una incipiente federalización del cultivo.
Variedades y sistemas de conducción
A nivel nacional, el Malbec se consolida como la variedad más cultivada (23,9% del total), aunque registró una leve caída de 174 ha en el último año. Las variedades que más terreno perdieron en la década fueron la Cereza (-5.644 ha) y la Criolla Grande (-4.342 ha).
Finalmente, el informe del INV destaca una modernización en las fincas: aunque el parral sigue siendo el sistema de conducción predominante a nivel país (50,3%), la espaldera gana terreno en provincias como Mendoza, donde ya representa el 58,9% del total, impulsada por el aumento de variedades aptas para vinos finos.