Reforma laboral y baja de imputabilidad: el Senado cierra las extraordinarias con una sesión clave
La Cámara Alta define este jueves la suerte de dos proyectos sensibles: los cambios en la legislación laboral y la modificación del Régimen Penal Juvenil. El oficialismo confía en reunir los votos para convertir en ley la iniciativa, mientras el peronismo anticipa su rechazo y sectores sindicales preparan protestas.
El período de sesiones extraordinarias llegará a su fin con un debate de fuerte contenido político en el Senado de la Nación Argentina. En el recinto se pondrán en consideración la reforma laboral y los cambios al Régimen Penal Juvenil, que establecen la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
Luego de la votación del 12 de febrero, cuando la Cámara Alta dio media sanción al proyecto laboral con 42 votos afirmativos y 30 negativos, el oficialismo buscará ahora ratificar la versión que regresó desde la Cámara de Diputados de la Nación Argentina. En ese paso se suprimió el artículo 44, referido a las licencias médicas por enfermedades.
La bancada de La Libertad Avanza cuenta con el respaldo del Propuesta Republicana (PRO), la Unión Cívica Radical (UCR) y partidos provinciales para avanzar con la sanción definitiva. Del otro lado, el interbloque peronista votará en contra de manera unificada, pese a la reciente salida de la jujeña Carolina Moisés, quien conformó el bloque Convicción Federal junto a otros dos senadores y se apartó del espacio que conduce José Mayans.
En esta instancia, el Senado actúa como cámara revisora, por lo que solo puede aceptar el texto modificado por Diputados o insistir con la redacción original aprobada en febrero.
Desde el oficialismo defendieron la necesidad de avanzar con la norma. La senadora Carmen Álvarez Rivero afirmó: "Hay diez millones de personas en la informalidad esperando; necesitamos esta ley. Es para desarrollar la Argentina, con más empresas, más inversión y, por lo tanto, más trabajo".
Uno de los puntos centrales de la discusión gira en torno a la eliminación del artículo 44. Con ese cambio, los trabajadores que padezcan enfermedades no relacionadas con el ámbito laboral seguirán cobrando el 100% de sus haberes, aspecto que se convirtió en eje de las posiciones enfrentadas.
Desde el bloque Justicialista, la senadora Cristina López adelantó su rechazo y cuestionó la iniciativa: "Este proyecto no contempla la vida real de quienes viven de su salario. Hubo un tiempo en que trabajar 12 o 14 horas por día era normal. Sin descanso, sin indemnización, sin límites. Y las leyes laborales nacieron para terminar con esa forma moderna de esclavitud. Hoy nos quieren convencer de que retroceder es avanzar".
En paralelo al debate parlamentario, el mapa sindical también muestra diferencias. La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció que no se movilizará este viernes al Congreso, aunque anticipó que recurrirá a la Justicia para plantear la inconstitucionalidad de la eventual ley. En cambio, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), acompañada por La Cámpora, convocó a una protesta frente al Palacio Legislativo.
Con tensión política dentro y fuera del recinto, la sesión marcará el cierre de las extraordinarias y podría redefinir el escenario laboral y penal en el país.