La defensa del jugador de Trinidad sostiene que los hechos no están esclarecidos
El jugador de Atlético Trinidad se presentó ante la Justicia tras ser acusado de agredir a un futbolista de López Peláez; quedó en libertad, pero continuará vinculado a la causa mientras avanza la investigación penal.
El futbolista Gustavo Naveda, jugador del Atlético Trinidad, se presentó este martes por la mañana en Tribunales luego de ser acusado de agredir a Matías Esterman, de López Peláez, en el partido correspondiente a la tercera fecha del fútbol sanjuanino, que terminó con victoria 3-0 para el equipo local.
Tras la audiencia de control de detención y formalización, Naveda fue imputado por el delito de lesiones leves y recuperó la libertad, aunque deberá cumplir reglas de conducta mientras avanza la investigación penal preparatoria, que tendrá un plazo de cuatro meses, según lo dispuso el juez Eugenio Rubalves Medera.
Sus abogados defensores, Jorge Guillén Giménez y Elio Baigorrí, dialogaron con Radio Mil20 y explicaron que, de acuerdo al Código de Procedimiento, la audiencia se realizó dentro de las 72 horas posteriores a la detención. Indicaron además que la Fiscalía considera que existen elementos de convicción suficientes para sostener la imputación, aunque remarcaron que no hay imágenes que muestren el momento exacto de la supuesta agresión.
"A pesar de que hay videos donde el jugador de López Peláez aparece en el piso, no está el momento del golpe", señalaron los letrados, quienes sostienen que las pruebas reunidas hasta ahora "no son contundentes".
Naveda no declaró en esta instancia, por recomendación de la defensa, hasta tanto puedan acceder al legajo fiscal y analizar en profundidad el contenido de las pruebas y testimonios recabados por la Fiscalía.
En paralelo a la causa penal, el caso también podría derivar en una sanción deportiva por parte de la Liga Sanjuanina de Fútbol, a través de su Tribunal de Disciplina. Los abogados aclararon que, por el momento, están abocados exclusivamente al proceso penal.
Respecto a la situación personal del jugador, sus representantes señalaron que atraviesa un momento difícil tras haber estado detenido en la Comisaría Quinta. "Ha pasado un muy mal momento. Más allá de que recibió un buen trato, nadie quiere estar privado de su libertad", expresaron, y agregaron que su familia también se vio afectada por lo ocurrido.
Sobre lo sucedido tras el partido, la defensa indicó que será materia de investigación determinar cómo se produjeron los hechos y no descartó que hayan intervenido otros protagonistas en un contexto de tensión y exaltación dentro del campo de juego.
En cuanto a lo deportivo, desde la dirigencia de Trinidad le habrían manifestado su apoyo. Según comentó la defensa, el presidente del club le ofreció la posibilidad de retomar los entrenamientos cuando se sienta en condiciones físicas y anímicas de hacerlo, con el objetivo de ayudarlo a superar este difícil momento.