Industria advierte un futuro incierto ante despidos, importaciones y alta presión fiscal
Leonardo de la Vega, referente de la Unión Industrial Argentina, destacó el impacto de 920 despidos en FATE y una situación compleja que se replica en todo el país. En San Juan, aunque no hay cierres confirmados, la reducción de personal y la incertidumbre preocupan a sectores claves.
La reciente noticia de 920 despidos en la empresa FATE encendió nuevamente las alarmas en el sector productivo nacional. En diálogo con el programa Amanecidos, Leonardo de la Vega, representante de la Unión Industrial Argentina, describió una realidad complicada tanto a nivel país como en la provincia de San Juan.
Según De la Vega, la industria atraviesa una etapa de estancamiento que no es reciente: "La crisis no empezó ayer, sino que viene desde hace tiempo, con un sector relegado y alejado de la visión de un país industrializado y productivo". En los últimos años, miles de empresas se han cerrado o han entrado en convocatoria, reflejando un proceso negativo en la producción.
En San Juan, si bien no se registraron cierres definitivos entre los asociados, se evidencian situaciones "muy delicadas" y una reducción de personal que rondaría entre el 5% y 15% en muchos sectores, especialmente en textil, calzado y metalmecánica. "Los despidos han sido más pronunciados en esos rubros", afirmó.
La apertura de importaciones y la competencia con la industria asiática complican aún más el panorama. "No contamos con la competitividad ni la presión fiscal adecuada para competir en igualdad de condiciones", afirmó De la Vega.
Consultado sobre la posibilidad de un "industricidio", el dirigente fue contundente: "El Gobierno no ha implementado medidas suficientes para proteger a la industria. La apertura fue necesaria, pero su abrupta aplicación provocó consecuencias negativas".
Respecto a la reforma laboral, mostró escepticismo: "En el corto plazo no impactará significativamente en la generación de empleo, que depende más de condiciones macroeconómicas estables y favorables". Destacó que la mayoría de los sectores industriales han caído en actividad, con excepción de oil & gas y parte de la minería.
Además, resaltó que la presión fiscal sobre la producción no disminuyó y que los altos costos de financiamiento complican el capital de trabajo y las inversiones. "Aunque hubo mejoras macroeconómicas desde diciembre de 2023, aún se necesitan tasas razonables y previsibilidad para que la industria pueda invertir y crecer", concluyó.
En un contexto donde se pierden puestos de trabajo constantemente y cierran empresas a diario, la pregunta clave permanece: ¿se revertirá la tendencia o la industria continuará su proceso de contracción?