Alimentos mantienen presión inflacionaria y promedian más del 2% en enero
El aumento constante en los precios de alimentos básicos impulsó la inflación mensual por encima del 2%, según diversos relevamientos privados, pese a la estabilidad cambiaria y desaceleración en otros sectores.
El comportamiento de los precios de los alimentos volvió a ser el principal motor de la inflación hacia el cierre de enero. Aunque el proceso de desaceleración iniciado en 2025 continúa en términos generales, los informes privados reflejan que los productos de consumo cotidiano mantuvieron incrementos que empujaron el índice mensual por encima del 2%.
Las subas se concentraron especialmente en alimentos frescos y productos con menor elasticidad de demanda, lo que afecta con mayor intensidad a los hogares de menores ingresos. Las consultoras señalaron una aceleración hacia la cuarta semana del mes, con aumentos continuos aunque no bruscos, que impiden que la inflación mensual baje del umbral del 2%.
En particular, las verduras, carnes y aceites encabezaron las subas, con variaciones que superaron el promedio general. En contraste, segmentos como bebidas y lácteos mostraron retrocesos o aumentos moderados, ayudando a moderar el índice sin revertir la tendencia.
El peso de los alimentos en el índice general es decisivo no solo por su incidencia estadística, sino por su impacto directo en el consumo, ya que su demanda es difícil de postergar. Así, pese a la estabilidad cambiaria y menores presiones macroeconómicas, la inflación mensual se mantiene elevada.
Las proyecciones convergen en registros inflacionarios superiores al 2%: Econviews estima un 2,8%, LCG un 2,5% influenciado por la carne, mientras que asociaciones como Almaceneros de Córdoba aventuran valores entre 2,4% y 2,5%. En contraste, el IPC Online de Bahía Blanca señala un alza cercana al 1,9%.
Las diferencias metodológicas no impiden coincidir en movimientos clave: ciertos descensos puntuales en verduras por factores estacionales, elevación en bebidas y estabilidad en componentes del IPC núcleo. También contribuyeron a moderar la inflación reducciones en precios regulados como combustibles y la estabilidad del tipo de cambio.
Además, desde febrero el INDEC aplicará una nueva canasta de bienes y servicios, con mayor peso en servicios y menor en alimentos, lo que podría modificar la dinámica inflacionaria medida oficialmente en los próximos meses.
Mientras tanto, enero cerrará con una inflación que supera el 2%, sostenida por la persistencia del aumento en alimentos y ajustes sectoriales que marcan la pauta de los precios generales.