Mendoza bajo el agua: caos generalizado tras la primera tormenta de la alerta vigente
Intensas lluvias y granizo sorprendieron a Mendoza, afectando gran parte del Gran Mendoza, Valle de Uco y Este provincial, y generando inundaciones, caída de árboles y cortes de energía.
Las fuertes tormentas que se desataron la tarde del viernes impactaron con intensidad en amplias zonas del Gran Mendoza, el Valle de Uco y el Este provincial, dando inicio a un prolongado período de alertas meteorológicas para toda la provincia durante el fin de semana.
Se registraron calles anegadas, árboles derribados y cortes en el suministro eléctrico que agravaron la situación urbana. El desborde del canal Cacique Guaymallén evidenció la intensidad de las precipitaciones. Las lluvias con granizo afectaron especialmente a Godoy Cruz, El Carrizal, Blanco Encalada, la zona de la Destilería YPF Luján de Cuyo, la ciudad capital y zonas aledañas como Maipú, Las Heras y sectores del departamento de Junín.
En sectores del sur provincial como La Tombina, El Cerrito y La Nora también se reportó caída de granizo. Las cercanías del aeropuerto no estuvieron exentas de esta inestabilidad. Las condiciones adversas ocasionaron también la interrupción del servicio eléctrico en áreas como El Challao, Barrio Dalvian y parte del centro mendocino, con una posibilidad de que continúen los cortes.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta naranja para el sur provincial y el Valle de Uco, y amarilla para el Gran Mendoza y zona Este, con advertencias vigentes hasta el inicio del sábado. Se prevén tormentas fuertes, algunas con potencial de ser severas, capaces de causar daños y dificultar el tránsito.
El primer informe oficial de Defensa Civil Mendoza detalló al menos 28 intervenciones en el área metropolitana y Este provincial, cifra que probablemente aumentará conforme avancé el temporal. Se realizaron rescates preventivos sin víctimas, así como múltiples actuaciones por árboles caídos, postes y cables afectados, viviendas inundadas y derrumbes parciales.
La provincia continúa en estado de alerta, con equipos de emergencia trabajando para asistir a los afectados y mitigar los efectos de esta intensa tormenta que representa la primera manifestación de un sistema climático que permanecerá activo durante los próximos días.