El fin de la exuberancia y el nuevo mapa de las finanzas regionales, un análisis profundo de Mariano Sardans
En un contexto global atravesado por la volatilidad y el reordenamiento de poder, Mariano Sardans analiza el derrumbe de los metales, el rol clave de la Fed y el nuevo atractivo financiero de Argentina, en un mapa regional donde la diversificación vuelve a ser la regla central.
El escenario financiero global y regional atraviesa una fase de redefinición marcada por la volatilidad de los activos tradicionales y el surgimiento de nuevos liderazgos políticos. Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI y asesor regulado por la SEC en los Estados Unidos, ofrece una visión crítica sobre el desplome de los metales preciosos, el rol de la Reserva Federal (Fed) y la compleja realidad de América Latina, con especial énfasis en el fenómeno de "rockstar" que proyecta Argentina en el exterior. El especialista en exclusivo con Zonda Diario, hizo un análisis financiero de estos tiempos tan convulsionados.
La trampa del oro y el "efecto rebaño"
La reciente caída del valor del oro, que llegó a perder más del 8% en una sola jornada, junto con un desplome del 20% en la plata, ha encendido las alarmas en los mercados. Para Sardans, este movimiento no es casual, sino la respuesta a la nominación de Kevin Warsh para presidir la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), una figura que el mercado percibe como moderada e independiente. Esta noticia provocó que el denominado "dinero sofisticado" abandonara sus posiciones rápidamente, dejando atrás a los inversores minoristas.
Sardans es tajante al calificar la fiebre reciente por el oro como un síntoma de falta de análisis fundamental. "Muchos se han metido en el oro fundamentalmente con un efecto rebaño; era un FOMO- Fear Of Missing Out -, un miedo de perderse la oportunidad o quedarse atrás", explica el especialista, comparando este comportamiento con el auge pasado del Bitcoin. A diferencia de otros activos, el oro carece de un flujo de caja que permita determinar su precio real: "El oro no produce nada, no genera intereses, no genera dividendos, no genera un alquiler, no genera nada. Es imposible calcular su valor intrínseco".
Esta falta de valor productivo expone a los inversores a lo que Sardans denomina "décadas perdidas". Recuerda que, tras la subida de tasas de Paul Volcker en los años 80, el oro se destrozó y pasó 40 años sin generar ganancias reales si se mide contra la inflación. Además, advierte que los bancos centrales han sido históricamente los peores compradores en cuanto a timing, y son precisamente ellos quienes han empujado los precios en los últimos años. "Operar contra la Fed o especular en contra de la Fed es muy complicado", sentencia, recomendando las acciones internacionales como un refugio mucho más sólido a largo plazo.
Equilibrio global y monedas fortalecidas
A pesar de la volatilidad, el análisis de Sardans sugiere una tendencia hacia la reducción de la inflación global, impulsada por el fortalecimiento de monedas como el peso mexicano, el uruguayo y el argentino. Este fortalecimiento monetario, sumado a la baja de tasas de interés y a la apertura comercial, ayuda a calmar los brotes inflacionarios. "Lo importante es el mundo libre. El mundo libre comercialmente te ayuda a aminorar y calmar los brotes inflacionarios", señala.
Para el CEO de FDI, los verdaderos motores de la deflación a largo plazo son la logística, la tecnología y el intercambio de conocimiento. No obstante, advierte que la geopolítica energética sigue siendo un riesgo latente, dado que la mayoría de los países productores de petróleo son teocracias y no democracias, lo que genera inestabilidad de tanto en tanto.
Argentina: El público se renueva bajo el fenómeno "Rockstar"
La percepción de Argentina en el exterior ha dado un giro drástico. Según Sardans, en los círculos financieros de Estados Unidos y Europa, el actual liderazgo argentino es visto con una fascinación inusual. "Javier Milei es como realmente como un rockstar; es un Elon Musk de bajo calibre, un Elon Musk sudaca", describe al referirse a la imagen que proyecta el país ante inversores extranjeros.
Esta nueva imagen ha dividido a los actores económicos en tres grupos bien definidos:
1. Los jóvenes de entre 18 y 35 años, quienes están apostando fuertemente por el peso y activos argentinos porque "nunca los engañó todavía; pero si a su padre o a su abuelo, pero todavía a él no".
2. Los inversores extranjeros, particularmente estadounidenses, que están empezando a interesarse no solo en activos financieros, sino también en inmuebles urbanos, suburbanos y tierras de frontera.
3. El argentino experimentado, que mira el proceso con recelo tras haber sido afectado por crisis anteriores. Este grupo está aprovechando la suba de precios de los activos para "irse finalmente y diversificarse", sacando capital del país para no repetir errores del pasado.
El panorama latinoamericano: Del "narcoestado" a la estabilidad uruguaya
El análisis regional de Sardans no es menos incisivo. Sobre Venezuela, observa una mejora relativa en el abastecimiento y la disponibilidad de combustible, pero advierte que la reconstrucción institucional llevará décadas. La falta de seguridad jurídica es el principal obstáculo para la inversión de gran escala. Citando un encuentro entre Donald Trump y CEOs petroleros, Sardans relata que empresas han dejado claro que no volverán hasta que no haya justicia y reglas de juego claras: "Ya nos expropiaron dos veces. ¿Qué vamos a ir de nuevo para que pase lo mismo?", habrían argumentado los directivos petroleros.
En cuanto al resto de la región, el especialista describe un éxodo de capitales provocado por la inestabilidad política. Menciona a Chile, donde la llegada de Gabriel Boric y los disturbios sociales impulsaron a los locales a sacar su dinero por primera vez en décadas. En Perú, el ataque a la autonomía del Banco Central bajo la gestión de Pedro Castillo generó una reacción similar de pánico entre los ahorristas. Sobre México, Sardans es lapidario al calificarlo como un "narcoestado" donde, aunque los empresarios mantienen sus operaciones, prefieren trasladar a sus familias y sus ahorros a Europa o Estados Unidos por seguridad.
En este contexto de turbulencia, Uruguay se erige como la excepción. "El único que perdura en el tiempo desde hace 24 años es Uruguay", afirma Sardans, destacando que tras la crisis de 2002 por efecto de lo que pasó en Argentina, el país mantuvo un rumbo firme y una política de diversificación que le ha permitido ser el refugio más estable de la región.
La importancia de la diversificación
Mariano Sardans enfatiza que en Latinoamérica "hoy está todo bien y mañana está todo mal", lo que hace que la diversificación no sea una opción, sino una necesidad imperativa para proteger el patrimonio. Desde su posición en FDI, regulada por la SEC, insiste en que su rol no es complacer al cliente, sino advertirle sobre los riesgos: "No nos pagás para decirte sí a todo. Nos pagás para decirte en lo que no estamos de acuerdo". En un mundo de incertidumbres, la cautela y la visión de largo plazo en activos productivos siguen siendo, para Sardans, la única estrategia válida para navegar la economía actual.