Gustavo Fernández se consagra campeón de dobles en el Australian Open
El tenista cordobés Gustavo Fernández, junto al japonés Tokito Oda, ganó el título de dobles en el Australian Open sobre silla de ruedas, sumando su décimo Grand Slam y reafirmando su liderazgo en el tenis adaptado.
Gustavo Fernández volvió a brillar en la escena mundial al consagrarse campeón del Australian Open en la modalidad de dobles sobre silla de ruedas, junto al japonés Tokito Oda. La dupla se impuso con contundencia en la final, disputada en el Kia Arena de Melbourne, tras vencer al español Daniel Caverzaschi y al neerlandés Ruben Spaargaren por un marcador de 6-2 y 6-1.
Este triunfo representa para Fernández su primera consagración en dobles en tierras oceánicas, tras siete semifinales alcanzadas en nueve presentaciones previas. Con este título, ya suma cinco Grand Slams en dobles, a los que se suman otros cinco títulos en individuales, consolidándolo como una de las grandes figuras del tenis adaptado a nivel mundial.
En la modalidad individual, Fernández alcanzó la final pero perdió frente a su compañero Tokito Oda, actual número uno del ranking, por 6-1 y 7-6 (2). Buscaba así su tercer título en singles en Melbourne, tras sus conquistas en 2017 y 2019.
Nacido en Río Tercero en 1994, el "Lobito" inició su carrera en el tenis desde muy joven, superando una parálisis en sus piernas tras un infarto medular a los 16 meses. Su trayectoria incluye distinciones destacadas como dos Premios Konex – Diploma al Mérito (2010 y 2020) y haber sido abanderado argentino en los Juegos Paralímpicos de Río 2016.
El año 2023 estuvo marcado por un episodio crítico en su salud, luego de una operación por una infección de garganta que casi le cuesta la vida. A pesar de ello, mostró una rápida recuperación que le permitió volver a la competencia en Roland Garros apenas dos meses después. La fortaleza y resiliencia demostraron su compromiso y pasión por el deporte.
El reciente título en Melbourne ratifica su vigencia y determina que Fernández sigue decidido a dejar una huella profunda en el tenis adaptado.