El calor y la humedad persistirán durante febrero y marzo en San Juan
La climatóloga Agustína Albeiro advierte que las condiciones de altas temperaturas y humedad continuarán con lluvias dispersas en los próximos meses, manteniendo la inestabilidad invernal.
El verano sanjuanino continúa mostrando un comportamiento poco habitual, con altos niveles de humedad, sensación térmica elevada y eventos de precipitación más frecuentes de lo esperado. En ese contexto, se espera que este fin de semana lleguen lluvias a la provincia y se registre un leve descenso de la temperatura, aunque el alivio será transitorio.
Así lo explicó la investigadora en climatología Agustína Albeiro, quien señaló que las condiciones actuales responden a un patrón atmosférico que se viene repitiendo durante toda la temporada. "El calor es intenso y la humedad es terrible, muy característica de este verano. No solo molesta lo que marca el termómetro, sino la sensación térmica, que se ve agravada por la ausencia de viento", indicó.
Según detalló, esta situación está asociada a configuraciones sinópticas que facilitan el ingreso de humedad desde el océano Atlántico y también desde regiones de baja altitud, como la selva amazónica. "Hace algunos años se habla de una tropicalización del verano sanjuanino, con una baja presión en superficie que permite que esa humedad avance hacia el sur", explicó, al tiempo que contrastó este escenario con los veranos más secos y estables a los que la provincia estaba acostumbrada.
Albeiro aclaró que, si bien estos fenómenos no alcanzan aún para hablar de un cambio climático local en términos estrictos —que requiere series de al menos 30 años—, sí se inscriben dentro de un contexto global de variaciones más amplias. "Los patrones climáticos a nivel mundial muestran cambios y eso hace que los eventos extremos sean cada vez más severos", sostuvo, y advirtió que las precipitaciones intensas pueden resultar particularmente dañinas en zonas puntuales.
En el corto plazo, el pronóstico muestra un comportamiento variable. La climatóloga explicó que, aunque el calor seguirá siendo protagonista en lo inmediato, hacia la noche del viernes y la madrugada del sábado se espera un cambio. "Una inestabilidad en altura va a generar más nubosidad y mayores chances de precipitaciones durante el fin de semana, con lluvias más homogéneas y menos tormentosas", señaló.
No obstante, aclaró que antes de ese período aún pueden registrarse tormentas aisladas, especialmente en zonas de mayor altura. "Son eventos muy puntuales, pero cuando ocurren afectan gravemente a los lugares donde se desarrollan. El Gran San Juan ha estado bastante exento, pero el fin de semana sí tendrá más chances de recibir precipitaciones", advirtió.
De cara a lo que resta del verano, Albeiro indicó que febrero y marzo mantendrán características similares a las actuales. "Son meses que se presentan con patrones de precipitación superiores a lo normal. Febrero, además, es el mes en el que históricamente se concentran más lluvias en la provincia", explicó. En ese sentido, recordó que el promedio anual ronda los 200 milímetros y que en algunas zonas ya se acumuló más de la mitad de ese registro, con valores de entre 50 y 80 milímetros solo en la última semana.
Frente a este escenario, la especialista insistió en la importancia de prestar atención a los alertas oficiales. "No estamos atravesando un verano típico. Aunque uno piense que en San Juan no llueve, es fundamental seguir las advertencias del Servicio Meteorológico y de Protección Civil", remarcó. También recordó que ciertos fenómenos, como el granizo, pueden detectarse con pocas horas —o incluso minutos— de anticipación. "Si hay alerta, hay que resguardarse, proteger bienes y priorizar la seguridad", concluyó.