El riesgo país argentino cae por debajo de los 500 puntos y favorece la emisión de bonos
El índice de JP Morgan marca su nivel más bajo en más de siete años, acercando a Argentina a la posibilidad de colocar nueva deuda en los mercados internacionales. Los bonos soberanos registran subas por quinta sesión consecutiva.
La expectativa financiera para Argentina en 2026 se centra en la oportunidad de emitir bonos en dólares en los mercados internacionales. Un financiamiento a tasas accesibles permitiría al gobierno de Javier Milei extender los vencimientos, aliviar el mercado cambiario local y brindar señales de previsibilidad que atraigan capitales.
El índice de riesgo país, elaborado por JP Morgan, sirve como referencia para la renta fija de economías emergentes, midiendo la sobretasa sobre bonos similares de los EEUU. Este martes, a las 14:45 horas, mientras los bonos argentinos subían un 0,6% promedio según los Globales con ley de Nueva York, el riesgo país cayó 18 unidades hasta los 493 puntos básicos, su menor nivel desde junio de 2018.
En renta fija, precios y tasas se mueven inversamente: un aumento en el valor de los bonos implica menor rendimiento y, por ende, mejor acceso al financiamiento. Actualmente, los bonos del Tesoro estadounidense a diez años ofrecen un rendimiento del 4,22%. Con un riesgo país cercano a 500 puntos, Argentina debería afrontar una tasa alrededor del 9,2%.
Empresas locales están emitiendo obligaciones negociables en Nueva York con tasas aproximadas al 8%, por lo que el soberano debería reducir su riesgo país hacia la zona de 400 puntos para competir eficazmente, cifra que se ha acortado en 1900 puntos desde las elecciones presidenciales de noviembre de 2023.
Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS, señaló que con el BCRA acumulando más de USD 1.000 millones en enero en el Mercado Libre de Cambios, los inversores vigilan la compresión de spreads y la caída del riesgo país a mínimos inéditos desde 2018. Además, mencionó la reciente emisión internacional de Ecuador como referencia para Argentina, cuyos bonos se colocaron con tasas de 8,75% y 9,25% para plazos de 8 y 13 años, respectivamente.
El riesgo país argentino se ubica por debajo del de Bolivia y sobre el de Ecuador, aunque aún supera considerablemente a países regionales como Brasil, Perú, Paraguay, Chile y Uruguay.
Según el economista Alejandro Kowalczuk, la reapertura de los mercados de deuda permitirá canjear pasivos cortos por otros a mayor plazo, reduciendo la presión financiera inmediata. Esto facilitará una acumulación más ordenada de reservas y disminuirá la volatilidad en el mercado cambiario, liberando la agenda económica para enfocarse en la economía real y acercando a Argentina a un funcionamiento más estable y normal.
En este clima positivo, el índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires registró un alza del 2,5%, alcanzando un récord nominal intradiario de 3.226.711 puntos. En lo que va de enero, el panel líder mejora un 6% en dólares y un 5% en pesos, reflejando el optimismo ante la reducción del riesgo país y tendencias internacionales como las del Nasdaq.