La revolución del alperujo: el residuo que puede regenerar los olivos y eliminar fertilizantes en España
Estudios científicos revelan que el alperujo, un residuo de la aceituna antes considerado contaminante, puede convertirse en un fertilizante orgánico de alta calidad que mejora los suelos y reduce emisiones, ofreciendo una solución sustentable a la crisis de los productores de aceituna españoles.
Cada campaña en el olivar español genera grandes cantidades de alperujo, un residuo que durante décadas fue sinónimo de contaminación ambiental. Sin embargo, hoy se posiciona como una oportunidad para transformar el sector. Este subproducto de la aceituna, compuesto por agua, carozos triturados y restos orgánicos, representa alrededor del 80% del peso total de la aceituna molturada y contiene un alto porcentaje de humedad, entre el 60% y 70%.
Un reciente estudio publicado en el Journal of Environmental Management demuestra que el alperujo, mediante un proceso adecuado de compostaje, puede convertirse en un fertilizante orgánico eficaz que mejora la calidad del suelo y reduce emisiones contaminantes. El análisis comparó el compostaje de alperujo fresco con aquel almacenado durante tres y seis meses, concluyendo que el mejor rendimiento se obtiene con un almacenamiento corto, ya que conserva mayor materia orgánica y genera un compost de mayor calidad agronómica.
Este proceso es posible gracias a la acción de millones de microorganismos que transforman la materia orgánica. Durante las primeras fases, bacterias mesófilas degradan compuestos simples como azúcares y proteínas a temperaturas entre 20 y 35 grados. Luego, bacterias termófilas actúan a aproximadamente 45 grados para descomponer materiales más resistentes como la celulosa y la lignina. Finalmente, bacterias adaptadas a condiciones más suaves consolidan la formación de humus estable. Este circuito biológico reduce casi por completo los compuestos fenólicos tóxicos, resultando en un compost seguro para la agricultura.
Este avance cobra especial relevancia en España, donde la crisis agraria y la competencia extranjera han provocado la tala de muchos olivos. El aprovechamiento sustentable del alperujo podría revalorizar el olivar español, reducir la dependencia de fertilizantes químicos y contribuir a la regeneración de los suelos.