Avanza sin control el fuego en la Patagonia y amenaza con un desastre histórico
Los incendios forestales sin precedentes en la Patagonia han provocado evacuaciones masivas y alertas extremas en 16 provincias. Expertos advierten que la temporada podría superar los peores registros y confirma una nueva y peligrosa normalidad climática en el sur del país.
La Patagonia atraviesa una crisis ambiental severa debido a incendios forestales de magnitud inédita que han generado evacuaciones masivas y arrasado vastas superficies. La situación mantiene en alerta extrema a 16 provincias, donde está prohibido el uso del fuego en espacios públicos y privados.
En las provincias de Chubut, Río Negro y La Pampa el fuego avanza con una velocidad e intensidad que exceden la capacidad de respuesta de los equipos de emergencia. El investigador del CONICETThomas Kitzberger alertó que esta ya no es una situación excepcional, sino una nueva realidad: mientras que antes se quemaban cientos o miles de hectáreas al año, ahora se registran decenas de miles.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, confirmó que varios incendios fueron intencionales, con evidencias de acelerantes y amenazas previas, aunque no hay imputaciones formales. La mayoría de los focos tienen origen humano, agravados por una prolongada sequía y temperaturas extremas.
Según un informe de Greenpeace, entre octubre de 2024 y marzo de 2025 se quemaron más de 31.700 hectáreas en la Patagonia, cuadruplicando las cifras del período anterior. Zonas como Puerto Patriada y Epuyén en Chubut han sido las más afectadas, con más de 3.000 evacuados.
En La Pampa, se consumieron más de 100.000 hectáreas rurales desde noviembre, y en Río Negro un incendio en Bariloche avanzó sobre áreas pobladas, elevando el nivel de alerta al máximo.
El factor climático es clave para la magnitud de la crisis. El inicio anticipado de la temporada 2025-2026 y las condiciones de suelos secos, vegetación inflamable y temperaturas mayores a 30 grados con humedad baja hacen que el fuego se comporta de manera impredecible y violenta.
El impacto ecológico es grave, afectando la biodiversidad, degradando suelos y poniendo en peligro especies nativas como la lenga, el ciprés y el coihue. La recuperación natural del ecosistema es lenta y la fauna sufre desplazamientos y pérdidas severas.
Las perspectivas no mejoran: el Servicio Meteorológico Nacional pronostica temperaturas superiores a la media y lluvias escasas para los próximos meses, extendiendo la temporada de incendios. Las autoridades y expertos coinciden en la urgencia de fortalecer la prevención, el combate del fuego y la detección temprana.
Actualmente, la emergencia ígnea sigue activa y la respuesta coordinada entre Nación, provincias y municipios, junto con la investigación de incendios intencionales, es clave para enfrentar esta crisis que ya deja una profunda huella en la Patagonia.