Entre la estabilidad cambiaria y el desafío industrial, una apuesta por la microeconomía en 2026
El profesional proyecta un 2026 de recuperación para la economía real, impulsado por la microeconomía, la logística y la capacidad de adaptación de los argentinos frente a los cambios en el mercado laboral.
En un exhaustivo balance de cierre de año, el CPN Facundo Cereceda compartió sus visiones sobre la coyuntura económica argentina, destacando una dualidad marcada entre la macroeconomía estable y un sector industrial que enfrenta serios desafíos. Con la mirada puesta en el futuro, Cereceda proyecta un 2026 de recuperación, aunque advierte sobre las tensiones estructurales que persisten.
El balance de fin de año: Dólar y mercado interno
Para Cereceda, el dato más positivo del año ha sido la estabilidad del dólar. A pesar de haber iniciado el ciclo en torno a los 1.200 pesos y haber sufrido actualizaciones, la ausencia de fluctuaciones bruscas ha permitido calmar las expectativas del mercado. Sin embargo, esta calma macroeconómica no se traduce necesariamente en bienestar para el sector productivo. Señaló que el mercado interno sigue en problemas, y que el leve repunte del consumo actual es meramente estacional por las fiestas, lo cual considera "normal para la época".
La mayor preocupación de Cereceda reside en el cierre de empresas y la apertura indiscriminada de importaciones, comparando la situación actual con las políticas de la época menemista que derivaron en la crisis de 2001. Según su análisis, mientras potencias como China aplican políticas proteccionistas y subsidian su industria (práctica conocida como dumping), en Argentina se observa un fenómeno inverso: un aumento de la presión fiscal provincial, como los ingresos brutos, que golpea fuertemente a las industrias nacionales.
El Presupuesto y la nueva configuración laboral
Respecto al Presupuesto nacional, Cereceda se mostró escéptico. Aunque es considerado la "ley de leyes", el economista sostiene que el Poder Ejecutivo suele manejar las partidas de manera discrecional. Afirmó que, si bien la aprobación del presupuesto responde a lineamientos exigidos por los Estados Unidos y el FMI para mantener los acuerdos vigentes, no hay garantías de que se cumpla estrictamente en la práctica.
En cuanto al empleo, Cereceda observó una transformación profunda:
• Desplazamiento hacia la logística: Ante el auge de las importaciones, empresas de manufactura se han reconvertido en importadoras, impulsando el negocio de la logística y el reparto "puerta a puerta".
• Auge del autoempleo: Las estadísticas del INDEC muestran una baja en el desempleo, pero Cereceda aclara que esto se debe a un incremento del autoempleo a través de aplicaciones y servicios de mensajería, lo cual a menudo no alcanza para cubrir necesidades básicas.
Perspectivas para 2026: El año de la "economía real"
A pesar de las críticas al panorama industrial, el economista se mostró optimista de cara al 2026. Según Cereceda, la microeconomía se recuperará el próximo año debido a que los argentinos están dejando de "esperar" para empezar a ser "protagonistas" de su propia realidad económica.
Cereceda destaca que las herramientas digitales están permitiendo que los jóvenes trabajen para el mercado externo, dejando vacantes en puestos tradicionales para quienes no se adaptan a la tecnología. Su pronóstico es claro: "el 2026 creo que va a ser un buen año para la economía real", diferenciándolo del 2027, el cual prevé como un periodo más complejo debido al calendario electoral.
En definitiva, el análisis de Cereceda sugiere que la clave del próximo año no estará tanto en las grandes decisiones macroeconómicas, sino en la capacidad de adaptación y capacitación de los individuos para navegar un mercado laboral y productivo en plena mutación.