Nicolás Castro tiene una lesión cerebral y se recibió de profesor de teatro: una historia de esfuerzo y vocación
A sus 28 años, Nicolás Castro se recibió de profesor de teatro en la UNSJ, enfrentando autismo y discapacidad motriz. Su historia de perseverancia inspira a quienes luchan contra desafíos similares.
Nicolás Castro, de 28 años, logró uno de los sueños más importantes de su vida: recibirse de profesor de teatro en la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la UNSJ. Esta historia de perseverancia y amor por el arte es un ejemplo para cientos de jóvenes que enfrentan desafíos parecidos.
Desde pequeño, Nicolás convive con una discapacidad motriz en su pierna derecha y lesión cerebral, sin que estas condiciones lo detuvieran. "A pesar del diagnóstico, nunca bajé los brazos", declaró en una entrevista en Radio Mil20.
Al finalizar la secundaria, inicialmente pensaba estudiar Ingeniería en Agrimensura, pero un preceptor le sugirió reflexionar sobre su vocación, recordándole que varios estudiantes del colegio San Francisco se habían orientado hacia carreras humanísticas. Este consejo fue fundamental. Nicolás investigó y decidió inscribirse en el Profesorado en Teatro.
El camino académico no fue sencillo. Enfrentó dificultades para integrarse, debido a factores personales y sociales. Admitió que en ocasiones pensó en abandonar: "Varias veces pensé en tirar los guantes". La pandemia también atrasó su progreso, pero no fue un impedimento definitivo.
Después de ocho años de estudio, Nicolás finalmente se recibió. Compartió que la anticipación fue clave para mantener el ritmo: "Pedía antes las cosas a los profesores, si iba a haber parcial o no. Eso me ayudaba a mantener el estudio presente".
Su mensaje es claro: "La clave es no bajar los brazos. No bajar la guardia". Con su título en mano, sueña con comenzar a dar clases y sumarse a un elenco para continuar formándose en teatro. "Si puedo dar clases, lo haré. Y si puedo entrar a un elenco, también", expresó con entusiasmo.
La historia de Nicolás no solo representa un logro personal sino una inspiración para todos quienes enfrentan dificultades o discapacidades. Su trayectoria demuestra que con apoyo, constancia y convicción, los sueños son alcanzables.