Uruguay legalizó la eutanasia y marcó un hito en derechos civiles
El Senado uruguayo aprobó la Ley de Muerte Digna, convirtiéndose en el primer país de América Latina en despenalizar la eutanasia. La norma permite a mayores de edad con enfermedades incurables solicitar una muerte asistida.
Uruguay se posiciona como un líder en derechos civiles al aprobar la Ley de Muerte Digna, que despenaliza la eutanasia. Este importante avance legislativo se materializó este miércoles tras un amplio consenso político en el Senado.
La ley fue respaldada por 20 de los 31 senadores después de más de cinco años de debate. Con esta aprobación, Uruguay se convierte en el primer país de América Latina en legalizar la eutanasia a través de una legislación formal, consolidando su reputación como un Estado socialmente progresista en la región.
La legislación permitirá que los pacientes mayores de edad, residentes y mentalmente aptos, puedan solicitar por escrito el acceso a una muerte asistida en situaciones de enfermedades incurables o sufrimientos insoportables. A diferencia de otras normativas, Uruguay no impondrá un límite temporal de esperanza de vida ni establecerá un periodo de espera obligatorio.
Durante la discusión, los senadores del Frente Amplio defendieron la iniciativa, haciendo hincapié en el derecho a decidir sobre la propia vida. El senador Daniel Borbonet expresó: "Todos creemos que la vida es un derecho, pero nunca debe ser una obligación", respaldando esta afirmación con testimonios de pacientes que enfrentan dolencias irreversibles.
La senadora Patricia Kramer también subrayó el consenso social que acompañó el proceso legislativo, señalando que "la opinión pública nos está pidiendo que nos hagamos cargo de esto".
A pesar del amplio apoyo, la ley generó resistencia. Desde la Iglesia católica, el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, abogó por "defender el don de la vida y acompañar hasta el final a cada persona". Sin embargo, en un país con una profunda secularización y donde la religión está separada del Estado, este argumento tuvo poco impacto en el ámbito parlamentario.
Tras la votación, la vicepresidenta Carolina Cosse celebró el resultado, calificándolo como "un acontecimiento histórico que coloca a Uruguay a la vanguardia del tratamiento de temas profundamente humanos y sensibles".
El presidente Yamandú Orsi ahora tiene la responsabilidad de reglamentar esta ley, situando a Uruguay junto a naciones como España, Países Bajos y Canadá, donde la eutanasia es legalmente reconocida.