Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarioelzondasj.com.ar/a/339016
Salud

El impacto de los edulcorantes artificiales en la función cognitiva: un estudio revelador

Una investigación que abarcó a más de 12,000 individuos en Brasil sugiere que el consumo elevado de edulcorantes artificiales podría estar relacionado con un deterioro cognitivo acelerado, especialmente en personas menores de 60 años. Este estudio fue publicado en la revista Neurology.

El impacto de los edulcorantes artificiales en la función cognitiva: un estudio revelador

Un análisis exhaustivo realizado en Brasil ha puesto de manifiesto que el consumo elevado de edulcorantes artificiales y alcoholes de azúcar puede tener repercusiones negativas en la memoria y las funciones cognitivas, particularmente en individuos con diabetes y en aquellos menores de 60 años.

Este estudio, publicado por la Academia Estadounidense de Neurología en la revista Neurology, desafía la percepción común de que estos sustitutos del azúcar son completamente inofensivos.

La investigación evaluó siete compuestos utilizados como edulcorantes y alcoholes de azúcar: aspartamo, sacarina, acesulfamo-K, eritritol, xilitol, sorbitol y tagatosa. Estos ingredientes son comunes en productos ultraprocesados, como refrescos, aguas saborizadas y postres bajos en calorías, así como en endulzantes de mesa.

El estudio destaca el consumo frecuente de estos edulcorantes entre aquellos que buscan reducir su ingesta de azúcar, especialmente entre los diabéticos. La muestra incluyó a 12,772 adultos brasileños con una edad promedio de 52 años, quienes participaron en el Estudio Longitudinal Brasileño de Salud del Adulto entre 2008 y 2019.

Al inicio del estudio, los participantes completaron cuestionarios detallados sobre su dieta durante el último año, lo que permitió clasificar a los individuos en tres grupos según la cantidad total diaria de edulcorantes consumidos. El grupo de menor consumo promedió 20 mg al día, mientras que el de mayor consumo alcanzó 191 mg diarios, equivalente a una lata de refresco light, siendo el sorbitol el más consumido, con un promedio de 64 mg al día.

A lo largo de ocho años, los participantes realizaron pruebas para evaluar su memoria, lenguaje, fluidez verbal, memoria de trabajo, evocación de palabras y velocidad de procesamiento en tres momentos distintos.

Tras ajustar variables como edad, sexo, hipertensión y presencia de enfermedades cardiovasculares, los resultados publicados en Neurology revelaron que aquellos que consumieron mayores cantidades de edulcorantes experimentaron un deterioro cognitivo un 62% más rápido, lo que equivale a aproximadamente 1.6 años adicionales de envejecimiento cerebral. Por su parte, el grupo intermedio mostró un deterioro un 35% más rápido, equivalente a 1.3 años de envejecimiento.

El análisis detallado indicó que la relación entre el uso de edulcorantes y el deterioro de la función cerebral fue más pronunciada en personas con diabetes. En adultos menores de 60 años, el consumo elevado de estos productos se asoció con una disminución más rápida en la fluidez verbal y la cognición general, mientras que no se observaron diferencias significativas en los mayores de 60 años.

Al examinar cada compuesto, la investigación vinculó el aspartamo, la sacarina, el acesulfamo-K, el eritritol, el xilitol y el sorbitol con un deterioro acelerado de la cognición global, especialmente la memoria. Sin embargo, la tagatosa no mostró asociación con deterioro cognitivo.

La doctora Claudia Kimie Suemoto, profesora de la Universidad de São Paulo y autora principal del estudio, comentó a la Academia Estadounidense de Neurología: "Los edulcorantes bajos en calorías o sin calorías suelen considerarse una alternativa saludable al azúcar; sin embargo, nuestros hallazgos sugieren que ciertos edulcorantes pueden tener efectos negativos en la salud cerebral con el tiempo". Suemoto añadió que quienes padecen diabetes tienden a utilizar más estos productos, lo que podría aumentar su exposición a los efectos nocivos identificados.

El estudio también reconoce diversas limitaciones. Al ser un trabajo observacional, solo puede establecer asociaciones y no causalidad. Además, los datos sobre la dieta fueron autodeclarados, lo que podría afectar la precisión del consumo reportado. Asimismo, no se incluyeron todos los edulcorantes disponibles en el mercado, lo que limita la capacidad de generalizar los resultados.

Tanto la Academia Estadounidense de Neurología como la revista Neurology subrayan la necesidad de llevar a cabo investigaciones adicionales para confirmar estos resultados y determinar si otras alternativas al azúcar refinado, como el puré de manzana, la miel, el jarabe de arce o el azúcar de coco, pueden ser opciones más seguras para la salud cerebral.

Últimas noticias

Ver más noticias