Una lucha silenciosa: Hablemos de depresión
Tristeza profunda, abatimiento, desesperanza son sentimientos que se han apoderado de millones de personas en el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que al menos 280 millones de personas padecen de depresión, un 18 % más que hace una década, lo que evidencia un alarmante crecimiento.
¿A qué se debe su alarmante aumento? Además de los acontecimientos vitales traumáticos, tales como la muerte de un ser querido o el diagnóstico de una enfermedad grave, hay otros muchos factores de riesgo para la depresión que no son tan conocidos, aunque no por eso dejan de ser importantes: problemas sociales, genéticos, personales y existenciales que inciden en este incremento.
Los criterios diagnósticos según el DSM V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) para el Trastorno Depresivo Mayor, requieren la presencia de tristeza o anhedonia con un total de cinco o más síntomas durante un período de 2 semanas.
Cinco o más de los siguientes síntomas deben estar presentes casi todos los días durante un período de 2 semanas:
Síntomas principales (>/= 1 requerido para el diagnóstico)
• Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día
• Anhedonia o marcada disminución del interés o placer en casi todas las actividade
Síntomas adicionales
• Pérdida de peso clínicamente significativa o aumento o disminución en el apetito
• Insomnio o hipersomnia
• Agitación o retardo psicomotor
• Fatiga o pérdida de energía
• Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados
• Capacidad disminuida para pensar o concentrarse, o indecisión
• Pensamientos recurrentes de muerte o ideación suicida
El tratamiento de la depresión suele ser individualizado y puede implicar una combinación de enfoques médicos, terapéuticos y de estilo de vida. Incluyen la psicoterapia, medicamentos antidepresivos, ejercicio, cambios en el estilo de vida y apoyo social.
Un reciente estudio demostró que las personas que tienen un estilo de vida basado en hábitos saludables, desde dormir bien hasta practicar actividad física y frecuentar relaciones sociales sólidas, poseen significativamente menos probabilidades de sufrir depresión.
La persona que sufre a través de la palabra desplegada en un análisis puede hacerle lugar a esa angustia y de este modo, habilitar un espacio para que pueda elaborar su malestar y salir de la culpa (por lo que no hizo o perdió) e implicarse y responsabilizarse subjetivamente en el desorden del cual se queja.
"Encuentra un por qué para vivir y enfrentarás cualquier cómo"
VIKTOR FRANKL
Libro: "El Hombre en busca de Sentido"
Para solicitar asistencia y ayuda en la provincia de San Juan, acercarse a Centros De Salud, Colegio de Psicólogos, Clínicas y Hospitales que brinden Servicio de Salud Mental.