Sos Fin de año: Emociones y salud mental
Ajustar nuestras expectativas y autoexigencias para reducir la autocrítica y tolerar la frustración.
El fin de año no solo marca el cierre de un calendario, sino que también despierta una serie de emociones y reflexiones que pueden resultar abrumadoras. Este período está cargado de significados, desde la alegría de las celebraciones hasta la presión de los balances personales. Para muchos, diciembre representa una carrera contra el tiempo, entre pendientes acumulados y expectativas por cumplir.
Es común que al llegar a diciembre, las personas hagan balances, revisen lo logrado y lo que quedó pendiente, lo cual puede generar sentimientos de insatisfacción o incluso ansiedad. En un contexto donde todo parece ir a gran velocidad, el fin de año se convierte en una lupa que magnifica emociones.
A esto se suma el estrés de las festividades. Las reuniones familiares, los regalos y los compromisos sociales pueden resultar abrumadores para quienes ya se sienten sobrecargados. Además, para quienes han vivido pérdidas recientes o enfrentan dificultades económicas, esta época puede ser especialmente sensible.
Sin embargo, no todo es negativo, este momento del año puede ser una gran oportunidad para replantearse metas y priorizar lo verdaderamente importante. En lugar de centrarse en lo que no se logró, proponen enfocarse en los pequeños logros y metas cumplidas.
Para manejar el estrés de esta época, es clave establecer límites claros, tanto en lo personal como en lo social. No es necesario cumplir con todas las expectativas ajenas ni asistir a cada compromiso.
Ajustar nuestras expectativas y autoexigencias para reducir la autocrítica y tolerar la frustración.
Tomarse tiempo para uno mismo y desconectar puede ser fundamental para llegar al nuevo año con más energía.
Lic. María Valeria Alvo
MP 1057
Psicóloga