Arte figurativo y realismo mágico sanjuanino llegan a Tucumán
Con su obra mezcla las viejas técnicas de construcción ancestral de Jáchal. Las viejas casonas flotando en un universo distinto. Con este archipiélago de emociones el artista llega a la Universidad Nacional del Tucumán
y al Lola Mora.
Iván Manrique, es un artista plástico jachallero que sorprende con su arte. Su obra, principalmente figurativa, se entiende lo que se ve, tiene un toque de realismo mágico que hace volar a los sentimientos y las emociones de quienes están disfrutando de su obra.
Jachallero de nacimiento se vino a vivir a los 11 años a la ciudad de San Juan, pero no pierde la esencia del norte provincial. Su tonada, a lo lejos lo delata como un jachallero de pura cepa. Hoy a los 48 años está tratando de terminar la licenciatura en Artes Visuales, en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de San Juan. Cuenta que cuando fue joven abandonó los estudios "y ahora trato de terminar la tesis, pero es complicado porque siempre las cuestiones de trabajo retrasan lo que uno se propone"
El artista dialogó con Zonda Diario y contó que desde el 26 de septiembre hasta el 8 de octubre en el "Centro Cultural Virla" de la Universidad Nacional de Tucumán y en el "Lola Mora Cultural" de Yerba Buena desde el 13 al 28 de octubre estará exponiendo su obra. Lo que sin dudas representa un gran esfuerzo para el artista que trabaja de manera constante y en esta ocasión trascenderá las fronteras de la provincia para mostrar en cierta forma el corazón oculto de su Jáchal nativa.
Vale marcar que la curaduría de la obra estuvo a cargo de Eduardo Peñafort, quien afirma que, en la obra de Manrique, "las composiciones temáticas trascienden la pintura de paisajes, porque los elementos representados son ubicados y articulados en una atmósfera fantástica en la que mantienen su carácter de tipicidad, pero ganan nuevos sentidos por la incorporación de proyecciones imaginarias". Exposición está compuesta por 27 trabajos realizados con pintura acrílica (realizadas con aerógrafo y pincel) sobre lienzo, dibujo con tintas y pasteles sobre papel, grafito, acuarela sobre papel; en formatos desde 45 x 55 cm hasta 140 x 100 cm.
Manrique contó que comenzó a trabajar su obra en 2020 y ha sido expuesta en el espacio Artify en muestra individual Archipiélago de adobe - Vestigios de Ischigualasto en el año 2020; en la Exposición Virtual Internacional Chabuca Granda Ministerio de Cultura de Perú 2020; y en Edificio Anexo Legislatura Provincial como obra permanente 2021 - 2023 junto a reconocidos artistas de San Juan.
Cuando habla de su obra Manrique explica que "tiene una dosis del Realismo Mágico cuando utiliza recursos como los islotes con casonas flotando y que sin dudas son cosas del pasado", de hecho, son sentimientos muy propios los que expresa el artista en su obra. "Yo puse en valor las casonas en otro estado como si flotaran, en el universo les pongo el cielo que puede ser en cualquier lugar", que sin dudas son parte del universo del autor y artista jachallero.
Sobre las viejas y ancestrales casonas que son protagonistas en su obra sostiene que "no son retratos". Agrega que "son las casonas como yo las imagino, como yo las he visto. No hago una copia fiel, sino que yo las voy recreando y voy utilizando otros elementos como el Molino de Huaco, o las compuertas de riego".
La obra sin dudas "está movilizada por la nostalgia. Es ella la que opera en la obra. Es sin dudas la añoranza al pueblo, al pago que me vio nacer".
Por último, agradece a la Universidad Nacional de San Juan, la Secretaría de Extensión del Rectorado, la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes. También a quienes lo invitaron a participar la Universidad Nacional de Tucumán, Secretaría de Extensión de la UNT. Además, entre sus agradecimientos está el Parque Provincial Ischigualasto, Artify Espacio de Arte, Finca Camuñas y "especialmente a mi gran familia y a mis amigos por el incondicional apoyo de siempre".