Tamberías, un viaje en el tiempo
Se restauraron edificios emblemáticos de Tamberías y hoy forman un circuito turístico único
que llevan a hacer un recorrido por la historia.
Caminar por la Calle Maipú en Tamberías es como hacer un viaje al pasado. La calle adoquinada, algunos jinetes que hacen su recorrido. Un sulky que se abre paso lentamente y al costado las edificaciones, que han quedado como un recuerdo del tiempo inmemorial y que en cada uno de sus edificios se revaloriza con su propia historia.
El cambio de Tamberías radica desde el municipio se hizo una revalorización del Casco Histórico para lo que se hizo la recuperación de los viejos edificios que tuvieron un rol protagónico en la sociedad de antaño. El grupo que participó en este trabajo se llama Los Horneros, ellos son de Calingasta y trabaja en la reconstrucción de edificaciones con barro.
Tras la recuperación de las viejas casas y casonas, que se acordó el mantenimiento con cada uno de los vecinos, se abrió un circuito turístico, para lo cual, el municipio ha dispuesto de dos guías que atienden y le cuentan en detalles la historia que se encuentra acumulada en un poco más de 500 metros. Es por ello que los visitantes, encuentran en Gabriel y José, apasionados por la zona, guías que hacen el recorrido de a pie o en bici, donde cuentan cada uno de los detalles del viejo pueblo.
En el recorrido, el que lo hace camina el túnel del tiempo. Las construcciones fueron recicladas con materiales que se usaban antaño- adobes y barro- y con ello se logró una revalorización de lo que eran en su momento lugares importantes para la vida social, cultural y de seguridad del pueblo.
Es por ello que en el año 2010 el casco fundacional fue declarado Patrimonio Cultural e Histórico Municipal. Y en el año 2017, se han llevado a cabo trabajos de recuperación, mantenimiento, restauración y refacción de inmuebles patrimoniales existentes en dicha calle. Así es que la vieja calle Maipú, adoquinado de por medio, logró un color que le era propio y puso en valor el nombre de la villa que lleva el mismo nombre.
Entre los edificios que se recuperaron está una escuela, el cine, la cárcel, la parroquia, el bar. Sitios en los que los lugareños tienen cientos de historias, que en general se han transmitido de generación en generación de manera oral. Han quedado vestigios históricos escritos, pero el saber popular tiene un gran peso en los habitantes de Tamberías.
La primera escuela
La historia cuenta que en Tamberías, Villa Maipú por ese entonces había crecido el analfabetismo. Es por esto que Manuel Collado y Manuel Arias, preocupados por lo que ocurría proporcionaron un local para que funcionara como único grado y de esa forma tener una escuela. Esta era atendida por Severa Romero, directora- y por Vicenta Tello, que era la ayudante. Si bien ambas mujeres no eran docentes tenían conocimientos para enseñar a leer y escribir a la población. De esta forma nació la primera escuela primaria en Calingasta. Recién en 1897, las autoridades provinciales le dieron el reconocimiento como escuela de primer grado de educación. De esta forma funcionó como escuela hasta 1906.
De acuerdo a lo que datan en los registros históricos en 1906, a raíz de la aplicación de la Ley Laínez, la escuela Gobernación de Los Andes, pasó a depender del Concejo Nacional de Educación. En ese momento cambia de nombre al de Escuela Nacional N°27. Con el transcurrir del tiempo se vuelve a trasladar frente de la plaza principal de Tamberías, hoy conocida como Escuela Batalla de Maipú.
Hoy el viejo edificio de la primera escuela en Tamberías es el inicio del recorrido de este circuito turístico que sondea por los confines de la historia.
La cárcel y un famoso involucrado
Otro sitio que tiene mucha historia en la zona es la primera cárcel. Este lugar tenía calabozos que eran pozos donde estaban los detenidos. El lugar lo supieron habitar muchos de los revoltosos que habitaban el pueblo. Muchos de ellos fueron los que se pasaron de copas en alguna doma o las cuadredras de aquel entonces y porqué no de dos lugareños que se desconocieron en el bar que estaba a pocos metros.
Esta cárcel albergó en elñ año 1932 a Eusebio de Jesús Dojorti, conocido como Buenaventura Luna, célebre poeta, músico, escritor huaqueño.
Lo cierto es que el célebre poeta huaqueño y algunos de sus compañeros con la ayuda del guardia cárcel pudieron escapar. En esa ocasión para despistar sus rastros herraron al revés los caballos, y así consiguieron que no los siguieran.
EL BAR DEL PUEBLO Y LA PISTA DE BAILE
Como un resabio del pasado se puede ver el lugar donde estuvo el primer bar del pueblo. Este fue un lugar de encuentro, donde otrora los carreros y los parroquianos de la zona compartían una copa y hasta información que traían. En esos tiempos los medios de comunicación no existían y los puntos de información en muchos casos eran los bares o los almacenes de ramos generales.
El dueño del bar era "Chavito" Cortés, y él mismo lo atendía, funcionaba en las cuatro esquinas - Maipú y Ramón Díaz- el punto más concurrido en aquel entonces. También en la parte de atrás estaba una pista de baile donde el pueblo se reunía a festejar el encuentro.
EL CINE, EL ESPACIO DE ENCUENTRO PARA EL ENTRETENIMIENTO
La restauración del edificio del cine tiene un gran valor. Es que de acuerdo a lo que manifiestan los lugareños, el primer uso que tuvo el galpón fue para el empaque de manzanas, que por ese entonces era el producto que identificaba a Calingasta. En 1966 el lugar cambió de dueños y se convirtió en cine. Por ese entonces solo pasaba películas los días domingo y asistía gran cantidad de público, pasaba películas viejas y cortadas en blanco y negro.
De acuerdo a lo que registran los datos históricos en 1970 cambia de propietario, e Hipólito Uliarte pasa a ser el nuevo dueño del cine que funcionó como empresa familiar. En este se pasaba películas los sábados y domingos por la tarde.
PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED
Nuestra señora de la Merced es la patrona del lugar y la celebración se hace cada 24 de septiembre. El templo fue creado en el año 1906, los donadores del terreno fueron los propietarios de la finca contigua de apellido Araya. La historia marca que cuenta con más de 100 años y con el tiempo ha sufrido una serie de reformas como por ejemplo el altar y los pisos.
OTROS ESPACIOS IMPORTANTES EN EL LUGAR
También en el recorrido se pueden ver otros espacios que tienen importancia en la vida cultural y social del pueblo. Entre estos está el club deportivo y cultural y luego la biblioteca.
El 1 de mayo de 1931 se fundó la primera institución cultural y deportiva de la zona. La misma se llamó "Club de Fomento Calingasta" con su Biblioteca "Dr. Guillermo Rawson".
Con el tiempo la biblioteca deja de depender del Club Sportivo Tamberias y cambió de nombre como Biblioteca Popular Pío Cristino Gallardo, en honor al cofundador, y escritor del libro "Calingasta, memorias y anécdotas", el cual ayudó a recuperar parte de la historia del pueblo . A esto se le debe sumar el palomar, donde se criaban palomas para el consumo humano. En ese entonces era un platillo muy buscado en la gastronomía, debido a los valores nutritivos que contienen estos animales. A los efectos de darle uniformidad al paisaje con "Los Horneros", crearon espacios nuevos hechos con los materiales de antaño.