La visita del presidente Javier Milei a España derivó en una nueva respuesta de Pedro Sánchez, con quien no mantiene relación bilateral a raíz de las diferencias ideológicas entre ambos. Antes de que comenzara la agenda del mandatario argentino en el viejo continente, el líder del Partido Socialista publicó un spot en el que reivindicó su posición política y se definió como "zurdo y a mucha honra". La expresión retoma uno de los términos que Milei utiliza para criticar a dirigentes socialistas, progresistas o de izquierda.
Horas más tarde, mientras Milei hablaba en el Foro Nueva Economía, Sánchez difundió otra publicación en redes sociales. En ese posteo mostró la pantalla de su celular con la canción "Fanático", de Lali Espósito, y escribió: "Aprovechando que voy en el coche, camino de Burgos, para escuchar este temazo argentino. ¡Me encanta!". La referencia fue leída como una respuesta irónica al presidente argentino, que en distintas ocasiones cuestionó públicamente a la cantante.
En paralelo, Milei calificó a Sánchez como "dictador" e "impresentable". También lo llamó "ladrón" y descartó la posibilidad de reunirse con él durante su estadía en España. Desde que asumió la Presidencia, el mandatario argentino viajó a ese país en cinco oportunidades y en ninguna de ellas mantuvo un encuentro con su par español. Según medios ibéricos, la Casa Real le negó una audiencia con el rey Felipe VI por los desplantes al jefe del Gobierno español.
Antecedente diplomático: la relación entre ambos gobiernos ya había escalado en mayo de 2024, cuando el presidente español ordenó retirar a su embajador en Argentina tras los ataques de Milei hacia él y su familia. Ese episodio marcó un punto de tensión institucional entre ambos países y dejó abierta una relación sin canales de acercamiento político entre las dos administraciones.
Situación vigente: el Gobierno argentino intentó separar la cuestión diplomática de la personal entre Milei y sus pares, en línea con su reacción habitual ante las críticas por las declaraciones del presidente. La agenda de la gira y la ausencia de un encuentro con Sánchez volvieron a mostrar que, por ahora, no hay señales de recomposición en el vínculo bilateral.




