Un control de la Policía Caminera D-7 derivó en el secuestro de una motocicleta con pedido de secuestro activo y presuntamente repintada para ocultar su identidad. El procedimiento se realizó este martes en San Juan, según informaron desde Relaciones Policiales. La intervención quedó a cargo de efectivos que detectaron irregularidades en la circulación y en la documentación del rodado. La medida tuvo como base la verificación del número de cuadro.
Según el parte oficial, la conductora fue identificada como una joven de 20 años, de apellido Fernández, que circulaba a bordo de una Appia Brezza negra y sin patente. Al ser requerida la documentación, manifestó que no contaba con los papeles del vehículo. Esa circunstancia motivó la consulta a la sala de control sobre el estado de dominio de la moto. La verificación permitió avanzar sobre la situación registral del rodado.
El resultado de la consulta confirmó que la motocicleta tenía un pedido de secuestro vigente desde el 27 de junio de 2026, solicitado por la Comisaría 24ta. A partir de ese dato, los policías profundizaron la inspección física del vehículo. En esa revisión advirtieron que la unidad estaba pintada de negro, aunque en la superficie todavía era visible el color original. El dato resultó consistente con la sospecha de una modificación destinada a dificultar su identificación.
Inspección del rodado
De acuerdo con lo observado por los efectivos, la moto figuraba registrada de color bordó. Sin embargo, debajo de la pintura negra todavía fresca aparecía ese color original, lo que reforzó la hipótesis de una alteración posterior al robo o a la sustracción denunciada. Esa verificación no constituye por sí sola una prueba definitiva sobre quién realizó la maniobra, pero sí justificó la adopción de medidas inmediatas. La combinación de ausencia de patente, falta de documentación y pedido vigente activó el procedimiento de secuestro.
Con intervención del Auxiliar Fiscal, se ordenó el secuestro inmediato de la motocicleta y se inició la correspondiente cadena de custodia. La comisaría jurisdiccional quedó a cargo de las actuaciones legales para determinar las circunstancias del robo y la situación de la conductora. En esta etapa, las autoridades deberán establecer el recorrido previo del vehículo y verificar los antecedentes del caso. El dato operativo que sigue vigente es la preservación del rodado como evidencia y la continuidad de la investigación administrativa y penal.




