Lic. Prof. Fernando A. Ocampo Bravo
A finales del siglo XIX surgió un buque de guerra pesado cuyo nombre, acorazado, derivaba de su grueso blindaje preparado para resistir los impactos de la artillería. Más de un siglo después, algunos analistas se preguntan si los portaaviones se han convertido en los “nuevos acorazados”. Además de su blindaje, los acorazados eran de gran tamaño (mucho más grandes que los destructores y las fragatas) y tenían gran potencia de fuego (cañones de gran calibre montados en torretas).
Entre los más famosos figuran el USS Missouri, donde se firmó la rendición japonesa en 1945; el Bismarck, de Alemania, uno de los más temidos de la Segunda Guerra Mundial y el Yamato (Japón), el acorazado más grande de la historia.
A medida que la aviación naval y los misiles cambiaban las características de la guerra, los acorazados perdieron protagonismo y, de alguna manera, fueron reemplazados por los portaaviones.
¿Que son y para que sirven los portaviones?, son bases aéreas flotantes. En términos aeronáuticos, un portaviones es una pista flotante totalmente operativa, con características similares a las de una pista de asfalto en tierra.
Los portaviones son uno de los tipos de barcos más icónicos que existen. Son ciudades flotantes que pueden albergar a miles de tripulantes a bordo. Estas bases aéreas móviles son capaces de transportar aviones de combate de corto alcance a cualquier destino del mundo. Sin embargo, no todas las fuerzas armadas del mundo cuentan con ellos; de hecho, actualmente existen menos de 40 portaaviones operativos, repartidos entre las fuerzas navales de una docena de países aproximadamente.
Estados Unidos dispone de la mayor flota con diferencia, que incluye varios portaaviones a gran escala (superportaaviones), así como algunos buques de asalto anfibios, que suelen transportar helicópteros.
Superportaviones
Los superportaviones son el tipo de portaviones de mayor envergadura de entre los que están operativos actualmente y, por ahora, solo están en posesión de la marina estadounidense, que cuenta con diez de estos en su flota. La marina británica tiene en construcción dos de estas embarcaciones, que estarán preparadas en 2018. La marina china también cuenta con un superportaviones que está empezando a construirse.
Este tipo de portaviones tiene una longitud aproximada de 300 m y puede transportar hasta 80 aviones de combate en diversas configuraciones.
El temor que inquieta a la Marina de EE.UU.
Los portaaviones son verdaderas fortalezas flotantes, pero China y Rusia tienen maneras de atacarlos. Aún así, estas naves cumplen varias funciones estratégicas de gran importancia en guerra. Los portaaviones se convierten en el nuevo "acorazado"
El sitio especializado en defensa y seguridad nacional 1945 afirma que “submarinos, misiles hipersónicos y satélites han puesto en duda la capacidad de supervivencia del portaaviones. Sin embargo, este sigue siendo fundamental para la estrategia naval estadounidense”.
De hecho, Estados Unidos cuenta con algunos de los portaaviones más grandes del mundo. La mayoría pertenece a la clase Nimitz, con propulsión nuclear, pero ya existe la clase Ford, más avanzada. El detalle de los grandes portaviones estadounidenses es el siguiente:
USS Nimitz
USS Dwight D. Eisenhower
USS Carl Vinson
USS Theodore Roosevelt
USS Abraham Lincoln
USS George Washington
USS John C. Stennis
USS Harry S. Truman
USS Ronald Reagan
USS George H. W. Bush
USS Gerald R. Ford. Es el más moderno y de mayor tecnología de los portaaviones de Estados Unidos. El USS Gerald R. Ford CVN-78 ya está operativo.
Con la tecnología y potencialidad de los portaaviones Clase Ford también están construyéndose los USS John F. Kennedy (CVN-79) (ya en período de pruebas para salir en cualquier momento a alta mar) y el USS Enterprise (CVN-80), en construcción.
Estos conflictos plantearon una amenaza naval mínima y ello llevó a considerar que los portaaviones eran verdaderas piezas de poder.
Pero sus críticos argumentan que “los portaaviones solo funcionan contra estados débiles o que son vulnerables” y no serían tan eficaces contra Rusia o China. Agregan que la aparición de misiles balísticos antibuque, misiles de crucero de largo alcance y drones de enjambre los ponen en jaque.
Los portaaviones aún proporcionan poder aéreo persistente, respuesta flexible y control de escalada; ninguna otra plataforma combina movilidad, generación de misiones y señalización política como ellos. Los portaaviones no son solo plataformas de ataque; son centros de mando, nodos de defensa aérea y plataformas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR). Estas capacidades son difíciles de reemplazar con una sola plataforma, por eso se siguen construyendo.
Agrega que estos gigantes del mar enfrentan amenazas cada vez mayores. Por ejemplo, “la estrategia A2/AD de China, está diseñada para hacer retroceder a los portaaviones y aumentar el coste de la presencia avanzada.
Esto es el terror de los portaviones.
Los misiles hipersónicos, los tienen, Irán, Rusia y China. Su combinación de perfil de vuelo y velocidad, los convierte en un objetivo difícil para los sistemas de defensa actuales. Pueden alcanzar velocidades superiores a cinco veces la del sonido. Destacan porque pueden transportar una ojiva nuclear, ser altamente maniobrables y volar a bajas alturas, entre otras características que las hacen difíciles de interceptar para los sistemas tradicionales. Los proyectiles cuentan con motores llamados estatorreactores de combustión supersónica, los cuales utilizan el oxígeno del aire y generan empuje durante su vuelo, lo que permite que puedan mantener una velocidad y altitud constantes. Aunque hay misiles balísticos tradicionales que pueden alcanzar velocidades hipersónicas en algún momento de su trayectoria, el término armas hipersónicas usualmente hace referencia al conjunto de elementos mencionados anteriormente, no únicamente a la velocidad que pueden alcanzar.
Por ejemplo; los misiles hipersónicos Fattah-1, que irán usó para atacar a Israel, tienen la capacidad de alcanzar velocidades superiores a Mach 5, o cinco veces la velocidad del sonido, lo que equivale aproximadamente a 6.000 mil kilómetros por hora. Son más rápidos que un caza a reacción y, sin duda, más veloces que cualquier misil convencional conocido.
Se lo considera como un armamento de vanguardia, que puede transportar una carga que oscila entre los 350 y los 450 kilogramos, y tiene un alcance de 1.400 kilómetros. Está en proceso de construcción el misil hipersónico Fattah-2.
Estados Unidos, Reino Unido y Australia declararon en un comunicado conjunto en 2022 que estaban cooperando en materia de “hipersónica y contrahipersónica”, en el marco de un acuerdo de defensa conocido como Aukus.
El tener este misil hipersónico puede cambiar el curso de cualquier guerra. Se está reconfigurando el equilibrio estratégico global y también porque necesitan superar los límites de la disuasión nuclear tradicional. Es un instrumento de demostración de poder, pero también una manera de demostrar prestigio, una carrera armamentista multipolar, en la que se está compitiendo por la capacidad de desarrollar y desplegar este tipo de armamento, así como por fortalecer la credibilidad y el prestigio del poder militar de las partes involucradas. Los portaviones quedaran obsoletos, si los países que tienen estos portaviones, no contrarrestan con las mismas tecnologías o una superior.




