El papa León XIV manifestó este martes su dolor por las víctimas del terremoto que golpeó a Colombia y expresó su cercanía con una población atravesada por una tragedia de fuerte impacto humano y material.
Según se informó, el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, remitió en nombre del pontífice un telegrama al arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Francisco Javier Múnera Correa, para transmitir el pesar de la Santa Sede por las consecuencias del sismo.
El mensaje papal, además de ofrecer sufragios por el eterno descanso de los fallecidos, pone el acento en la dimensión más sensible de la emergencia: el acompañamiento a las familias que perdieron a sus seres queridos y la necesidad de sostener la recuperación de los heridos.
León XIV también destacó su gratitud hacia quienes participan en las tareas de búsqueda, rescate y asistencia a los damnificados, una labor que resulta decisiva en un escenario marcado por personas desaparecidas, edificios colapsados y daños severos en infraestructura crítica.
El terremoto, de magnitud 7,4, dejó al menos 224 muertos y más de 600 heridos. A eso se suman graves afectaciones en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte, lo que agrava el cuadro de emergencia en distintas zonas del país.
Las áreas más comprometidas se concentran en el centro y oeste de Colombia, donde continúan las tareas de emergencia y asistencia. El alcance de los daños anticipa un proceso de reconstrucción complejo y prolongado, con impacto directo sobre la vida cotidiana de miles de personas.



