España aprobó este martes los anteproyectos de reforma de las leyes de asilo y extranjería con el objetivo de establecer un sistema de protección “más ágil, eficaz, ordenado de derechos”, luego de la crisis migratoria provocada por la entrada masiva de entre 70.000 y 80.000 personas a Ceuta a fines de julio. La iniciativa fue presentada por el Gobierno español como una respuesta normativa a un incremento sostenido de las solicitudes de protección internacional. Según los datos difundidos por el Ejecutivo, esas presentaciones pasaron de 3.000 en 2009 a 167.000 en 2024 y 144.000 en 2025. El cambio legislativo busca ordenar ese flujo sin modificar, de acuerdo con el Ministerio del Interior, las garantías para solicitantes y beneficiarios.
Triaje y plazos
Entre los cambios incorporados figura el triaje, término que refiere al proceso de recolección de información de los migrantes que ingresan a España sin haber sido sometidos a controles fronterizos. Ese procedimiento tendrá una duración de 72 horas, con posibilidad de prórroga por decisión judicial. En paralelo, la reforma distinguirá entre un procedimiento ordinario de examen y uno acelerado para las solicitudes de protección internacional. Este último deberá resolverse en un plazo de tres meses, según informó el sitio DW.
Adecuación al marco europeo
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, explicó este martes en rueda de prensa que el objetivo del Gobierno es adecuar la legislación al Pacto Europeo de Migración y Asilo de 2024. En ese marco, los anteproyectos actualizan y precisan las definiciones de protección internacional, estatuto del refugiado y protección subsidiaria. También incorporan de forma expresa supuestos vinculados con la persecución por género, identidad o expresión de género y discapacidad. El Ministerio del Interior español sostuvo en un comunicado que el texto fue elaborado con un enfoque garantista y de respeto a los derechos humanos, combinado con la gestión de fronteras para resguardar la seguridad del país.
Retorno fronterizo
La reforma de extranjería incorpora además el procedimiento fronterizo de retorno previsto en el Pacto Europeo de Migración y Asilo para agilizar la devolución de personas extranjeras que llegan de manera irregular y no tienen derecho a protección internacional. Ese retorno deberá ejecutarse en un plazo de doce semanas y, según el texto oficial, deberá hacerse de manera “tan eficaz como garantista”. La iniciativa también regula el derecho de permanencia en el país para quienes solicitan protección internacional, aunque aclara que ese derecho no habilita una autorización de residencia si la persona incurre en causales de denegación de entrada o de devolución.
Notificación y próximos pasos
Si una solicitud de protección internacional es rechazada, la persona solicitante recibirá la notificación junto con la denegación de entrada, medida que implica la obligación de abandonar el país, de acuerdo con la propuesta del Gobierno español. Con estos anteproyectos, el Ejecutivo abre una etapa de discusión legislativa que deberá definir el alcance final de la reforma. La variable central a seguir será la tramitación parlamentaria y la aplicación de los nuevos plazos en un sistema que, según los datos oficiales citados por el Ministerio del Interior, enfrenta un volumen de solicitudes muy superior al de 2009.




