El Congreso debatió este lunes el endeudamiento de las familias argentinas, un problema que, según especialistas expuestos en la reunión, alcanza a unos seis millones de personas en todo el país. En un plenario de las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor, los bancos pidieron que el Estado no intervenga en los contratos de crédito. Del otro lado, especialistas y legisladores reclamaron una respuesta para hogares que no logran cubrir sus gastos mensuales.
El encuentro reunió a una docena de expositores durante cuatro horas y se inscribe en un cronograma que continuará la semana que viene. Los diputados prevén emitir un dictamen antes de fin de mes. La discusión quedó centrada en si corresponde crear un mecanismo nacional para renegociar deudas sin recurrir a la Justicia y en qué alcance tendría esa herramienta.
Los proyectos en debate
Los bloques opositores impulsan más de 50 proyectos de ley para unificar una propuesta. Para agilizar el trámite, resolvieron dejar afuera a la Comisión de Presupuesto y Hacienda, lo que descarta, por ahora, declarar la emergencia o condonar deudas. El oficialismo, en tanto, prepara su propia iniciativa para darle fuerza de ley a las circulares del Banco Central e incorporar educación financiera.
La postura de los bancos
Javier Bolzico, presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), sostuvo que el crédito en la Argentina representa apenas el 13% del Producto Bruto Interno (PBI), frente al 50% que promedia la región y al 100% de Chile. Planteó que obligar a los bancos a refinanciar deudas o a intervenir en los contratos afectaría la seguridad jurídica y terminaría restringiendo el crédito en los próximos años. Desde ADEBA también señalaron que la mora está llegando a su techo y que ya resolvieron más de 500 mil refinanciaciones sin asistencia estatal.
Los datos sobre morosidad
Paz Adrogué, de la Asociación de Bancos de Argentina (ABA), advirtió que fijar topes a las tasas de interés produciría el efecto contrario: menos crédito, más caro y mayor exclusión para los sectores más vulnerables. En sentido opuesto, Alejandra Fernández Scarano, del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), informó que la morosidad llegó al 34%, un nivel superior al de la crisis de 2001 y de la pandemia. También precisó que el atraso llega al 16% en los créditos personales y a casi el 13% en las tarjetas.
Impacto social y próximos pasos
Claudio David Montiel, de la consultora Zentrix, indicó que el 82% de los consultados siente que su sueldo no le gana a la inflación y que el 65% no llega a cubrir sus gastos después del día 20. Según sus datos, el 60,2% tuvo que endeudarse en el último mes y, en el 76% de los casos, fue para pagar servicios o gastos básicos. Claudio Caprarulo, director de Analytica Consultora, explicó que los bancos concentran el 80% del crédito a las familias, con 2,5 millones de clientes en mora, mientras que las fintech tienen otros 2,6 millones de clientes morosos. El debate seguirá la semana próxima y la definición sobre un eventual mecanismo nacional se espera antes de fin de mes.




