Una disputa entre dos familias de Chimbas escaló hasta un nivel de violencia que encendió las alarmas judiciales y policiales. El caso, que incluye amenazas agravadas, presuntos disparos y el uso de bombas Molotov contra viviendas rivales, expone una conflictividad que ya trascendió el plano barrial y quedó bajo la órbita de la Justicia.
Este jueves, la Policía llevó adelante allanamientos en distintos domicilios de Chimbas y Santa Lucía, en un procedimiento coordinado por la División UFI Genérica. La intervención dejó como saldo cinco personas detenidas, todas vinculadas a las familias Maurín y Vargas.
Entre los apresados figuran Elías, Francisco, Rodrigo y Marianela Maurín Vargas. Además, fue detenida Delfina Aballay en el barrio Colón. Según la información oficial, los procedimientos también permitieron el secuestro de armas y otros elementos de interés para la causa.
El material incautado incluye pistolas calibre 9 y un revólver .38, que ahora serán sometidos a peritajes para establecer si se trata de las armas utilizadas durante los ataques. Ese análisis será clave para fortalecer o descartar la hipótesis que manejan los investigadores.
Con los detenidos a disposición judicial, la causa avanza hacia una definición sobre su situación procesal. Más allá de los arrestos, el episodio deja en evidencia la gravedad de un conflicto que puso en riesgo a familias enteras y obligó a una respuesta inmediata del Estado para intentar frenar una escalada que amenazaba con seguir creciendo.



