Un informe del área de investigación global de Goldman Sachs ubicó a la Argentina como el país más rezagado en el uso de Inteligencia Artificial (IA) entre 28 naciones analizadas. Según los economistas Sarah Dong y Joseph Briggs, la tasa de “adopción implicada” en el país se mantiene por debajo del 10%, un nivel inferior al de otros socios latinoamericanos incluidos en la muestra.
El documento, elaborado con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), compara ese registro con los de Brasil, México, Chile y Colombia, que se ubican entre el 10% y el 15%. En el extremo superior aparecen economías desarrolladas con tasas cercanas o superiores al 20%, entre ellas Francia, Estados Unidos, Países Bajos, Reino Unido, Alemania y Noruega. La lectura general del estudio es que la digitalización avanzada mediante herramientas generativas avanza a ritmos distintos entre países desarrollados y emergentes.
Impacto laboral
En el mercado de trabajo, el informe sostiene que la IA todavía no modifica de manera drástica las métricas generales de contratación. Sin embargo, advierte que los sectores más expuestos a tareas automatizables mostraron una desaceleración en la generación de empleo desde el segundo semestre de 2022. Entre los rubros mencionados figuran tecnología, centros de llamadas, publicidad y edición de software, con una caída en la publicación de vacantes.
El caso de los call centers aparece como el más marcado: la ocupación se ubicó un 39% por debajo de su tendencia histórica en EE.UU., un 33% en Canadá y un 27% en Alemania. Pese a ese comportamiento, el informe señala que el efecto agregado sobre el empleo total es acotado: un aumento del 10% en la exposición a la IA reduce apenas 0,1% la variación de la dotación de personal. Los economistas también remarcan que el mayor impacto recae en trabajadores jóvenes e iniciales, con más dificultades para ingresar al primer empleo.
Infraestructura y nuevas demandas
El economista jefe de Goldman Sachs, Jan Hatzius, proyectó que el desempleo en Estados Unidos no mostraría un deterioro estructural de largo plazo y estimó una tasa similar al 4,1% actual dentro de diez años. Su planteo se apoya en que el mercado laboral tiende a reconvertirse, como ocurrió en olas tecnológicas anteriores. En esa misma línea, el informe coincide con un cambio de enfoque de la revista británica The Economist, que revisó su advertencia de mayo sobre un posible “apocalipsis del trabajo” y sostuvo luego que la IA creó más empleos de los que destruyó hasta el momento.
El principal contrapeso a la automatización, según el estudio, está en la inversión en infraestructura tecnológica. La demanda de centros de datos, servidores, chips y sistemas de refrigeración impulsó empleo técnico en sectores tradicionales. Desde 2023, electricistas, ingenieros de redes, técnicos de climatización y trabajadores de la construcción sumaron unos 320.000 puestos por encima de la tendencia, mientras que también creció la búsqueda de ingenieros de IA, directores de estrategia digital y analistas de datos. El mismo informe registra aumentos en actividades que ganan productividad con asistentes virtuales, como los asistentes legales, con 11%, y los investigadores de mercado, con 6%.




