El fuerte temporal de nieve y viento que afecta a la Cordillera de los Andes mantiene cerrados los principales pasos internacionales entre Argentina y Chile y dejó a más de 3.000 camiones varados en distintos puntos de Mendoza y Neuquén. La persistencia del bloqueo no solo prolonga la espera de los choferes, sino que también profundiza los costos logísticos y complica la operatoria del transporte de cargas en la región.
La situación más delicada se concentra en el Sistema Cristo Redentor, en Mendoza, donde permanecen alrededor de 2.000 camiones tras más de veinte días de cierre. En Neuquén, otras 1.581 unidades quedaron distribuidas entre playas de estacionamiento y distintas localidades, a la espera de una mejora del tiempo que permita reabrir los corredores.
En esa provincia, el Paso Internacional Pino Hachado continúa cerrado por la acumulación de nieve y hielo sobre la ruta nacional 242. El tránsito internacional quedó suspendido y, en los tramos donde todavía se permite circular, sigue siendo obligatoria la portación de cadenas. La concentración de vehículos obligó a Gendarmería Nacional a activar un protocolo de aparcamiento de alta montaña para evitar un colapso en la zona fronteriza.
Las 1.581 unidades demoradas quedaron distribuidas entre Cutral Có, Plaza Huincul, Las Lajas, Zapala, el Alto Valle, Neuquén capital, Añelo y el área del Paso Cardenal Samoré. En Las Lajas, durante el fin de semana se contabilizaban unos 280 camiones. Mientras tanto, Vialidad Nacional trabaja sobre los sectores afectados para retirar nieve y hielo, aunque las tareas dependen de la evolución meteorológica y de la persistencia de los vientos, las bajas temperaturas y la escasa visibilidad.
El corte prolongado también obligó a reforzar la asistencia humanitaria a los transportistas. Gendarmería brinda apoyo con su cocina de campaña, donde prepara guisos, sopas y bebidas calientes con insumos aportados por municipios y vecinos de las localidades cordilleranas. Sin embargo, la situación se vuelve más compleja para quienes quedaron detenidos lejos de los centros urbanos, donde el acceso a baños, alimentos y otros servicios es limitado.
Entre los camioneros también circuló la versión sobre la habilitación de un autódromo en Neuquén con capacidad para unos 500 vehículos y servicios de baños y duchas, aunque no estaba confirmado que todos los conductores pudieran ser trasladados a ese lugar.
En Mendoza, el cuadro se concentra sobre el Sistema Cristo Redentor, principal corredor terrestre entre Argentina y Chile. El paso permanece cerrado desde mediados de julio y la ruta nacional 7 también sigue interrumpida en el tramo del Túnel Internacional. La prolongación del bloqueo despertó cuestionamientos de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), que puso el foco en el estado de las rutas y en las condiciones de los equipos destinados al despeje del corredor.
APROCAM también advirtió sobre el impacto económico de la clausura. La imposibilidad de utilizar Cristo Redentor obliga a desviar cargas por otros pasos o a sostener esperas más largas, con mayores costos operativos para transportistas y empresas. En ese contexto, el cierre del corredor no solo retrasa viajes: altera cadenas de abastecimiento y suma presión sobre una actividad ya afectada por la incertidumbre climática.
Las restricciones no se limitan a esos dos puntos. Las condiciones meteorológicas también obligaron a interrumpir el tránsito en los pasos Pehuenche y San Francisco, mientras otros cruces de la Cordillera registraron cierres durante los últimos días. Según un relevamiento sobre el mapa oficial, el sábado permanecían intransitables unos quince pasos internacionales, entre ellos Jama, Socompa, San Francisco, Pircas Negras, Pascua Lama, Cristo Redentor, Pehuenche, Cardenal Samoré, Pino Hachado, Río Puelo y Roballo.
Ante este escenario, las autoridades recomendaron consultar el estado de las rutas y de cada paso internacional antes de viajar, respetar las restricciones y portar cadenas en los sectores donde resultan obligatorias. Las previsiones siguen siendo adversas, con nuevas nevadas, temperaturas bajo cero y fuertes vientos para las zonas cordilleranas. Por ahora, no hay una fecha concreta para la reapertura de los principales pasos fronterizos.




