A un año del rescate que sacudió a Despeñaderos, en Córdoba, la investigación por la mujer hallada en condiciones extremas de abandono ingresó en una etapa decisiva. La Fiscalía II de Alta Gracia, a cargo de Alejandro Peralta Otonello, dispuso la elevación a juicio de su esposo y de sus cuatro hijos.
Los cinco imputados llegan acusados por el delito de abandono de persona doblemente calificado y afrontarán el proceso en libertad, según informó Diario Resumen. La víctima, que permanece alojada en un hogar de la ciudad, no pudo declarar hasta ahora debido a su delicado estado de salud.
El caso quedó expuesto el 8 de agosto de 2025, cuando la mujer, de 50 años, fue rescatada de una vivienda con un cuadro severo de desnutrición y signos de maltrato. La denuncia inicial había surgido de manera anónima en el Polo de la Mujer, a partir de advertencias de vecinos que sostenían que permanecía encerrada y en situación de abandono.
En los primeros tramos de la investigación, los testimonios vecinales reforzaron la hipótesis de que la mujer llevaba años aislada y sometida a una forma de servidumbre. Incluso se analizó la posibilidad de que el encierro se hubiera extendido por más de 20 años, aunque desde la fiscalía también se había mencionado que la situación podría haberse prolongado al menos una década.
La gravedad del cuadro físico y emocional impidió que pudiera prestar declaración tras el rescate. Desde entonces, recibió asistencia de un equipo integrado por médicos, psiquiatras y psicólogos, con el objetivo de estabilizar su estado y evaluar la posibilidad de que en algún momento aporte su testimonio.
Mientras tanto, la investigación avanzó sobre el núcleo familiar. En un primer momento, la defensa sostuvo que la mujer “tenía problemas psiquiátricos y no se dejaba ayudar”, pero la causa se concentró en determinar qué grado de responsabilidad tuvo cada integrante de la familia en el abandono denunciado.
Tras el operativo, fueron detenidos su esposo, Sergio Colazo, y una de sus hijas, ambos empleados de la Municipalidad de Despeñaderos. Recuperaron la libertad dos meses después, en octubre de 2025, luego de pagar una fianza. Los otros tres hijos también fueron imputados y permanecieron en libertad. En esa etapa, la fiscalía dispuso además la exclusión del hogar y la prohibición de contacto para los principales acusados.
Entre los elementos que más impactaron en la investigación apareció el relato sobre las condiciones de vida de la mujer, al punto de trascender que le cortaban las uñas con una amoladora. Con la elevación a juicio, la Justicia deberá ahora establecer no solo responsabilidades individuales, sino también la dimensión del daño sufrido y el tiempo real durante el cual habría permanecido encerrada.




