El panorama político de San Juan experimenta una aceleración evidente. Las distintas fuerzas locales comienzan a moverse con la mirada puesta en los próximos desafíos electorales. En este escenario dinámico, La Libertad Avanza (LLA) no es una excepción. Martín Turcumán, referente de Afirmación para una Nueva Argentina (ADN) —fuerza integrada en la coalición oficialista nacional—, señala que el espacio enfrenta la ineludible tarea de estructurar y canalizar el notable caudal de apoyo cosechado desde la irrupción presidencial de Javier Milei en 2023. De acuerdo con el dirigente, la prioridad inmediata radica en la consolidación territorial para afianzar el crecimiento de la fuerza en cada rincón sanjuanino.
Al describir este proceso de estructuración interna y expansión en los municipios, Turcumán enfatiza: "nosotros estamos obligados a ordenar un poco este crecimiento este tan grande que hemos tenido a partir del año 2023 con el presidente Milei. Así que el trabajo hoy está enfocado en ir consolidando territorialmente los equipos, para tener la apertura necesaria de cada una de las comunidades abriendo sedes en cada en cada departamento de San Juan. Creemos que en un mes o dos vamos a estar cubriendo toda la provincia y esto nos va a permitir trabajar de mejor manera y organizar mejor los equipos de cara al desafío de lo que puede ser la elección del año que viene."
Expectativas locales y la proyección de la gestión nacional en San Juan
La ambición de la coalición libertaria en San Juan se ha redoblado. Aunque en las elecciones previas de carácter local no se alcanzaron intendencias, el crecimiento electoral dejó una vara muy alta, habiendo obtenido resultados muy significativos en centros urbanos clave, incluyendo un desempeño destacado en Capital y Rivadavia. Turcumán aclara que la expectativa y el entusiasmo popular son elevados, y que el objetivo primordial consiste en capitalizar este respaldo respetando de forma irrestricta los lineamientos políticos y doctrinarios del proyecto nacional de Javier Milei.
La traslación de esta impronta nacional a las realidades municipales y provincial implica, según el referente de ADN, la optimización del gasto público y la búsqueda incesante de mecanismos para aliviar la presión impositiva sobre las fuerzas productivas. Sin embargo, este propósito choca de frente con una de las asimetrías más pronunciadas e históricas de la economía argentina: la asfixiante carga fiscal que soportan tanto empresas como ciudadanos de a pie.
La encrucijada impositiva y la imposibilidad del alivio fiscal inmediato
A pesar de que la reducción de impuestos figura como un principio fundacional del ideario liberal, la realidad macroeconómica impone una restricción severa que la coalición en San Juan reconoce abiertamente. Martín Turcumán expone la dura situación impositiva actual, donde la imperiosa necesidad del Estado de recaudar fondos para hacer frente a los compromisos de deuda soberana impide una reducción drástica e inmediata de los tributos. La estrategia oficialista, por lo tanto, se plantea de forma gradual: promover el crecimiento económico para multiplicar la base de recursos, lo que eventualmente facilitará la derogación de los gravámenes más nocivos.
Sobre este complejo balance fiscal, Turcumán reflexiona críticamente: "Estamos en una situación en donde lamentablemente no se pueden bajar los impuestos porque todavía hay que recaudar para pagar deuda. Este, pero la idea es lograr que la actividad crezca y que los recursos se multipliquen, lo que va a permitir ir de a poco este derogando impuestos que en su gran mayoría en la República de Argentina muy perjudiciales para la actividad", calificándolos explícitamente como herramientas distorsivas, con especial mención al Impuesto sobre los Ingresos Brutos y al Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios (conocido popularmente como impuesto al cheque). De todos modos, lo que no marca el referente libertario, es que es este gobierno el que aumentó de manera notable la deuda externa argentina, con entes de financiamiento internacional.
El dirigente apunta además contra los regímenes de retenciones y percepciones que las agencias tributarias aplican sobre diversos impuestos. Turcumán define a este entramado burocrático como una "metodología fiscalista que perjudica financieramente a todos los que necesitan esos fondos para poder desenvolverse." Esta asfixia financiera quita liquidez indispensable a las pequeñas y medianas empresas, minando su capital de trabajo en un contexto recesivo.
Disparidad sectorial y el reclamo de estímulos en las economías regionales
El impacto del programa de estabilización y ajuste económico repercute de manera muy heterogénea en la estructura productiva. Durante sus recorridas por el interior de San Juan, como su reciente visita al departamento de Valle Fértil, Turcumán ha recogido de primera mano las marcadas asimetrías que aquejan a la provincia. Mientras algunos sectores de la economía, especialmente los orientados a la exportación o con ventajas competitivas naturales, experimentan un dinamismo, las PyMEs volcadas al mercado interno y las economías regionales – como la vid- atraviesan una fase de profunda dificultad, que en algunos casos los pone al borde del quebranto.
El diagnóstico del referente libertario es claro respecto a esta dualidad económica: "es muy desparejo el estado de situación de cada sector, tenés sectores que están muy bien, sectores que están volando, otros que te podrían estar mitad de tabla y hay otros que realmente la están pasando muy mal." Sectores vinculados a la industria textil y de consumo masivo sufren las consecuencias de una economía que históricamente operó con fronteras comerciales cerradas y precios relativos distorsionados. Ante la inevitable apertura comercial y sinceramiento de precios, el consumidor lógicamente opta por alternativas externas más accesibles, lo que arrastra a los productores locales a una forzosa reconversión industrial sin contar, de momento, con el alivio de una reducción impositiva que compense la transición. Lo que deja en el interior de las industrias un tendal de empresas en cerradas o en crisis total haciendo achiques de mano de obra.
En departamentos alejados como Valle Fértil, la demanda de estímulos que incentiven la inversión privada se torna crítica. Aun así, Turcumán destaca que el ánimo de la población se divide entre la lógica desazón por la dureza de las medidas de ajuste y un firme apoyo para sostener el rumbo político iniciado a nivel nacional. La ciudadanía, consciente de la complejidad de la herencia recibida, parece dispuesta a tolerar el costo actual a cambio de una transformación estructural definitiva:
"Sigan, aceléren, los apoyamos, vamos a fondo porque quieren finalmente revertir la situación que hemos venido viviendo durante tantos años y creo que este es el camino. Por más que toma tiempo, creo que algún día miraremos para atrás y agradeceremos todo el sacrificio hecho", sin embargo, la pregunta lógica es si este sector logrará sobrevivir al ajuste.
Reformas estructurales para combatir el "costo argentino" y mejorar la logística
En respuesta a las críticas formuladas por sectores industriales sobre la supuesta desatención oficial a la producción manufacturera en pos de las materias primas, Turcumán desestima que se trate de un sesgo ideológico o de una preferencia deliberada por parte del Gobierno nacional. El problema de fondo es la asimetría competitiva estructural que padece el sector productivo argentino, tras décadas de desorden macroeconómico, frente a mercados internacionales maduros y consolidados.
El dirigente sostiene que la competitividad se debe recuperar de forma integral: "vos hoy estás compitiendo contra un mundo que hace muchos años que ya está este ordenado y vos estás en vías de ordenarte y eso te coloca en una posición muy complicada para competir." Por esta razón, el camino requiere profundizar reformas en los mercados laboral y tributario a través de todas las jurisdicciones del país (municipal, provincial y nacional), dado que la superposición impositiva en los tres niveles alimenta de forma directa el nocivo costo argentino.
Uno de los pilares fundamentales sobre los que el Gobierno nacional trabaja activamente es la infraestructura logística. Específicamente para San Juan, se avanza en los proyectos para "concesionar las vías ferreas que conectan a San Juan con el puerto de Rosario." Esta obra estratégica permitiría abaratar el transporte de la producción local hacia los nodos de exportación, dotando a las empresas sanjuaninas de la competitividad necesaria. No obstante, Turcumán advierte sobre la ansiedad social respecto de los tiempos de la gestión: "es mucho el trabajo que hay que hacer para reconstruir las condiciones de competitividad que necesitan nuestros empresarios para salir a dar la batalla en el mundo y eso no se hace un día para el otro. Entonces van a existir reclamos, van a existir quejas que están justificadas, pero también se tiene que entender que no se puede reconstruir un país devastado en tan poco tiempo."
La minería como motor de certidumbre económica y el horizonte de alianzas políticas
Frente a la impaciencia por percibir los beneficios concretos del nuevo modelo de desregulación y libertad económica, Martín Turcumán presenta a la actividad minera de San Juan como el ejemplo empírico más elocuente de que el ordenamiento de la macroeconomía genera resultados reales. La estabilidad fiscal, la previsibilidad de las reglas de juego y la seguridad jurídica comienzan a despejar el panorama para las inversiones de gran envergadura.
Al valorar el impacto del sector en la provincia, Turcumán es categórico: "la minería es un tren. Es la prueba de que cuando vos comenzás a ordenarte, como empezás a ordenar el país, empezas a ordenar la macroeconomía, las condiciones de inversión mejoran sustancialmente de la mano de la certidumbre, la confianza y la seguridad que puedas brindarle a los inversores." Si bien estos grandes desarrollos se encuentran en etapas de proyecto, el horizonte y las expectativas son ciertos e innegables, prometiendo transformarse en un círculo virtuoso de empleo genuino, actividad económica local e ingreso de divisas para el país.
A nivel político partidario, la necesidad de unificar esfuerzos para consolidar el rumbo reformista es prioritaria. Ante la existencia de múltiples fuerzas de orientación liberal en San Juan, Turcumán se muestra abierto a la conformación de alianzas electorales: la convergencia debe estar fundada en coincidencias ideológicas genuinas y profundas convicciones programáticas, y no en meras conveniencias de coyuntura electoral o repartos de poder.
Para el referente libertario, la perseverancia colectiva es el único camino viable para superar la crisis de largo plazo en el país: "Ya llevamos 3 años que han sido muy duros la sociedad ha puesto el hombro para avanzar hasta el punto en el que estamos y no nos podemos quedar a mitad de camino. Aquí hay que terminar de llevar adelante las reformas y las transformaciones para poder empezar a ver los beneficios que venimos prometiendo que vamos a tener este con este con este sistema liberal."
El futuro electoral de Martín Turcumán y la autolimitación política
Finalmente, ante las recurrentes especulaciones sobre su rol personal de cara a las elecciones, sea para competir por la gobernación o por la intendencia de la Capital, Turcumán adopta una postura cauta. El dirigente prefiere supeditar los nombres propios a la definición del marco y sistema electoral que regirá la provincia, así como al ordenamiento orgánico interno que adopte el espacio de La Libertad Avanza a nivel local. Sin embargo, no duda en trazar un límite tajante sobre sus propias aspiraciones personales, descartando de plano competir por la conducción municipal de la Capital.
Al descartar de manera firme su postulación como intendente de la ciudad de San Juan, Turcumán explica: "la intendencia no me atrae... no me entusiasma. No es para lo que me siento preparado, no es algo que me que me motive. Creo que me he pasado toda la vida los últimos años preparándome para otra cosa totalmente distinta que no tiene nada que ver con una intendencia. Creo que hay que tener otras condiciones para poder ser un buen intendente que quizás yo no las tengo... lo que hay que saber reconocer son las propias limitaciones." Este gesto de autolimitación política y racionalidad resalta en un escenario de candidaturas frecuentemente guiadas por el oportunismo, priorizando la idoneidad y la preparación técnica para afrontar los enormes desafíos del San Juan que se proyecta bajo las banderas de la reforma y la reconstrucción económica.




