El jefe de Gabinete, Diego Santilli, pidió acuerdos políticos con los gobernadores para impulsar las reformas estructurales del Gobierno nacional y cuestionó a su par bonaerense, Axel Kicillof. El planteo fue formulado durante su exposición en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), en un contexto en el que la Casa Rosada busca sostener su programa económico con respaldo de las provincias. La definición apunta a ordenar apoyos legislativos y administrativos para medidas que requieren coordinación federal.
Durante su intervención, Santilli sostuvo que resulta indispensable articular una hoja de ruta compartida con los mandatarios provinciales para consolidar el rumbo económico. La referencia ubica la negociación en el terreno político-institucional, ya que varias reformas dependen de consensos con las jurisdicciones. En ese marco, el funcionario planteó que la coordinación con los gobernadores es una condición para dar previsibilidad a las decisiones oficiales.
Inversiones y RIGI El jefe de Gabinete también destacó que existen proyectos por un total de US$208.000 millones presentados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el esquema creado para atraer capitales de gran escala. Según precisó, una porción significativa de esas iniciativas ya cuenta con aprobación. Ese dato es relevante porque el régimen se convirtió en una de las herramientas centrales para canalizar inversiones en sectores intensivos en capital.
Infraestructura y logística En el plano de la conectividad, Santilli planteó la urgencia de ampliar la infraestructura vial y ferroviaria del país. Enumeró la necesidad de intervenir sobre corredores estratégicos como las rutas nacionales 3, 5 y 7, además de optimizar el funcionamiento del sistema ferroviario, entre ellos el Belgrano Cargas. El objetivo que expuso fue facilitar el transporte de la producción hacia los puertos, una variable que incide en costos logísticos, competitividad y tiempos de exportación.
Críticas a Buenos Aires El funcionario también apuntó contra la política tributaria de la administración bonaerense. Cuestionó a Kicillof por la elevada presión fiscal en la provincia de Buenos Aires y por la decisión de no adherir al RIGI, al sostener que “estas medidas representan un freno para la llegada de capitales y la generación de empleo en territorio bonaerense”. La discusión deja abierta la tensión entre la estrategia fiscal provincial y el esquema nacional de incentivos, un punto que seguirá en agenda mientras avancen las negociaciones con los gobernadores.




