El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá a las 16 el indicador de pobreza correspondiente al primer semestre de 2026, y en la Casa Rosada anticipan un aumento de entre dos y tres puntos porcentuales respecto del 28,2% registrado en el segundo semestre de 2025. Según fuentes oficiales citadas por Infobae, la explicación que prepara el Gobierno de Javier Milei se apoyará en la aceleración inflacionaria de los primeros meses del año y en la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. El dato también alcanzará a la indigencia, que en el cierre de 2025 se ubicó en el 6,3%.
La publicación del informe se producirá después de que el Presidente defendiera en Nueva York los resultados sociales de su programa económico. Ante empresarios e inversores, en la sede central del Citi, Milei afirmó: “Somos los que más hicimos por los sectores más vulnerables”, y sostuvo que la baja de la inflación devolvió a los argentinos 100.000 millones de dólares. También dijo que su gestión había sacado de la pobreza a 14 millones de personas, una cifra que forma parte del balance oficial sobre la reducción acumulada desde el pico de 2024.
Antecedentes
El indicador que se conocerá esta tarde interrumpirá, al menos de manera puntual, una trayectoria descendente que comenzó después del primer semestre de 2024, cuando la pobreza llegó al 52,9% y la indigencia al 18,1%. Luego, ambos registros bajaron al 38,1% en el segundo semestre de 2024, al 31,6% en el primer semestre de 2025 y al 28,2% en la segunda mitad de ese año. En el mismo período, la indigencia descendió hasta el 6,3%. Para el oficialismo, esa secuencia será el principal marco para interpretar el nuevo resultado.
Inflación e ingresos
La explicación oficial quedará asociada a la dinámica de precios de los primeros meses de 2026. Después de cerrar diciembre de 2025 con una inflación mensual del 2,8%, el índice de precios al consumidor subió 2,9% en enero y febrero, llegó al 3,4% en marzo y luego desaceleró al 2,6% en abril, al 2,1% en mayo, al 1,9% en junio, al 2,1% en julio y al 1,7% en agosto, último dato disponible. En el Gobierno consideran que esa aceleración inicial afectó con más fuerza a los hogares de menores ingresos, que destinan una mayor proporción de sus recursos a alimentos y otros gastos esenciales.
La relación entre inflación y pobreza depende, además, de la evolución de los salarios, las jubilaciones, el empleo y las transferencias sociales. Por eso, el resultado que difundirá el INDEC será leído también como un test sobre la capacidad de recuperación de los ingresos familiares frente al costo de la canasta básica total, que define la línea de pobreza, y de la canasta básica alimentaria, que determina la indigencia. En la Casa Rosada esperan que la baja de los precios durante el segundo semestre permita retomar la senda descendente si mejora el poder adquisitivo.
Asistencia social y próximos pasos
La otra parte de la explicación oficial estará vinculada con las políticas administradas por el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello. El Gobierno buscará destacar la continuidad de las transferencias directas a través de la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Prestación Alimentar y la Asignación Mil Días, destinada a acompañar el embarazo y la primera infancia. Según los cálculos oficiales citados por Infobae, los incrementos nominales acumulados alcanzaron el 645% para la AUH, el 228% para la Prestación Alimentar y el 2.137% para la Asignación Mil Días.
En la administración libertaria sostienen que la cobertura conjunta de la AUH y la Prestación Alimentar se mantendrá en un equivalente al 95% de la Canasta Básica Alimentaria, según el criterio de cálculo utilizado para esas prestaciones. El dato de pobreza infantil también quedará bajo seguimiento: en el primer semestre de 2024, el 67,1% de los menores de 18 años vivía en hogares pobres y el 27,3% estaba en indigencia; en el segundo semestre de 2025, esos porcentajes bajaron al 42,3% y al 9,4%, respectivamente. Con la publicación del INDEC se sabrá si esa mejora también se interrumpió y cuál fue la magnitud del eventual deterioro.
El nuevo informe tendrá, además, impacto político. La reducción de la pobreza integra el núcleo de los resultados que Milei utiliza para defender su programa de ajuste fiscal y su agenda de reformas, y la difusión del dato obligará al Gobierno a explicar por qué espera una suba en el primer semestre de 2026 y bajo qué condiciones proyecta una mejora en la segunda mitad del año. La variable a seguir será si la desaceleración de la inflación logra sostenerse y si los ingresos de los hogares recuperan poder de compra.




