El Gobierno nacional mantiene gestiones para recuperar la capacidad submarina de la Armada Argentina, perdida tras la tragedia del ARA San Juan en noviembre de 2017. La operación prevé la compra de tres submarinos de ataque de propulsión convencional por hasta u$s 2.300 millones, con financiamiento internacional. La iniciativa se inscribe en el plan de rearme de las Fuerzas Armadas y se produce mientras avanza la llegada de cazas F-16 y helicópteros Black Hawk.
La confirmación oficial fue dada por el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Marcelo Della Nogare, durante una exposición en el Rotary Club de Buenos Aires. Según explicó, Alemania y Francia ofrecieron financiar el 100% de la operación y respaldaron formalmente a las empresas que compiten por la provisión. Las alternativas en evaluación son los submarinos Scorpène, de la francesa Naval Group, y los Tipo 209NG, de la alemana ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS).
Definición técnica y política Della Nogare calificó a ambos modelos como “excelentes” y sostuvo que cumplen con los requerimientos técnicos del Comando de la Fuerza de Submarinos. También indicó que los informes ya fueron elevados al Poder Ejecutivo. En ese marco, afirmó: “Estamos ante una decisión de carácter geopolítico y de largo plazo”. La evaluación militar, según dijo, ya concluyó, por lo que la definición final quedó en manos del sector político.
Presupuesto 2027 En paralelo, la administración de Javier Milei incorporó al proyecto de Presupuesto Nacional 2027 una autorización de crédito público por hasta u$s 2.300 millones para la compra de los tres submarinos. La partida figura en la segunda página de la planilla anexa al artículo 42 de la norma. El texto prevé que la operación se instrumente mediante un préstamo con un plazo mínimo de amortización de tres años. Además, faculta al Ministerio de Economía a adecuar las condiciones financieras según la disponibilidad del mercado y obliga a informar trimestralmente al Congreso sobre el uso de la autorización.
Destino y formación Las unidades tendrían como destino la base naval de Mar del Plata, donde históricamente operó la Fuerza de Submarinos. Su eventual incorporación exigirá adecuar infraestructura en tierra y completar la preparación de las dotaciones. La Armada sostuvo la formación de personal mediante acuerdos regionales: en junio de 2024 realizó tres semanas de adiestramiento en la base de El Callao, en Perú, a bordo de los submarinos BAP Arica y BAP Angamos. Esas prácticas continuaron en julio de 2025 con simuladores de ataque, periscopio, inmersión y control de averías.
La definición sobre la compra queda ahora sujeta al debate presupuestario en el Congreso y a la eventual firma de los contratos por parte del Gobierno. En la misma planilla presupuestaria, según detalló iProfesional, se incluyó además una autorización por otros u$s 1.200 millones para dos fragatas multimisión destinadas a Puerto Belgrano, lo que eleva a u$s 3.500 millones el financiamiento potencial de ambos programas navales.




