El presidente Javier Milei cerró el evento Vientos de cambio en el Hotel Sheraton, en el barrio porteño de Retiro, con un discurso de tono electoral y defensa de su gestión económica. Allí sostuvo: “Si no ganamos es porque, como sociedad, estamos decidiendo suicidarnos”. El mensaje estuvo orientado a las elecciones presidenciales de 2027 y a la ratificación del rumbo oficial.
En su exposición, el mandatario planteó que el Gobierno propone “un escenario que tiene riesgo” y que los argentinos deben “mantenerse en este rumbo”. También afirmó que “uno tiene que llevar las ideas a las elecciones y lograr resultados”, en una referencia directa a la necesidad de convertir la disputa cultural en respaldo político y gestión concreta. En ese tramo, insistió en que sin resultados el proyecto oficial queda expuesto a dificultades de sostén.
Defensa fiscal Milei dedicó buena parte del discurso a justificar la política económica aplicada desde el inicio de su gestión. Recordó que al asumir el déficit fiscal del Tesoro equivalía a cinco puntos del Producto Bruto Interno (PBI) y sostuvo que el objetivo era llegar a “déficit cero” en la línea financiera. Según dijo, ese resultado se alcanzó “en el primer mes de gestión” con la intervención del ministro de Economía, Luis Caputo.
El Presidente también afirmó que el Gobierno “aniquiló el déficit cuasifiscal de 10 puntos del PBI en seis meses”, sin recurrir a medidas como el Plan Bonex, el corralito o el corralón. En su relato, esa combinación de ajuste y preservación de los derechos de propiedad fue presentada como la base del programa económico. A la vez, vinculó esos indicadores con una proyección de crecimiento de 7 u 8 por ciento anual si logra continuidad en el poder.
Agenda y reforma laboral En otro tramo, Milei enumeró iniciativas enviadas al Congreso, entre ellas la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la ley de Inocencia Fiscal dos y tratados vinculados con patentes y con Singapur. También se refirió a la discusión por la modernización laboral y relató una amenaza previa a su votación: “El día anterior te tiro novecientos veinte trabajadores a la calle, a ver si te rompo el gobierno”.
Antes del cierre, el Presidente comparó la reacción política frente a su administración con la que enfrentó Mauricio Macri tras la reforma previsional. Según su interpretación, la diferencia es que su gobierno decidió “acelerar más” frente a la resistencia. En el final del acto, el ingreso del canciller Pablo Quirno derivó en un comentario sobre Malvinas y la política exterior, en la antesala de la cadena nacional prevista para este jueves.
Antes del discurso presidencial, el ministro de Economía, Luis Caputo, también habló en el evento y respondió a críticas de industriales. Dijo que debe priorizar a “48 millones de argentinos” por encima de intereses sectoriales y sostuvo que, como titular de la cartera económica, le corresponde defender ese conjunto y no a “determinados empresarios”.




