Diputados de distintos bloques opositores presentaron este jueves una declaración pública para exigir al Gobierno nacional que reconozca el triunfo del reelecto mandatario brasileño, Lula da Silva, y que brinde explicaciones en la Cámara baja por la presunta colaboración argentina en la salida de Flavio Bolsonaro de Brasil.
El planteo incluye un pedido de comparecencia del jefe de Gabinete, Diego Santilli, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el canciller Pablo Quirno, en los términos del artículo 71 de la Constitución Nacional, que habilita a las cámaras del Congreso a convocar a ministros y funcionarios para que informen sobre asuntos de su competencia. La iniciativa fue difundida por el presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, y acompañada por representantes de otros espacios opositores.
Entre quienes adhirieron figuran Myriam Bregman, del Frente de Izquierda; Esteban Paulón y Mariela Coletta, de Provincias Unidas; Nicolás Massot, de Encuentro Federal; Ernesto “Pipi” Ali, de Primero San Luis; y Marcela Pagano, de Coherencia, entre otros legisladores nacionales. En el texto, también reclamaron que el Poder Ejecutivo “responda con urgencia los pedidos de informes solicitados y/o por solicitar por las y los legisladores nacionales”.
Reconocimiento diplomático
Los firmantes pidieron además que el Gobierno “reconozca formalmente el triunfo de Lula da Silva y refuerce el diálogo con Brasil para revitalizar la relación bilateral y restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países al más alto nivel”. Según el texto difundido, la objeción central es que Javier Milei sería hasta ahora el único presidente de América Latina que no reconoció el resultado electoral ni emitió una felicitación oficial.
La declaración sostiene que el resto de los jefes de Estado de la región, incluidos los de Centroamérica, el Caribe y México, ya reconocieron el resultado, incluso mandatarios o dirigentes vinculados con fuerzas de derecha como el chileno José Antonio Kast, el ecuatoriano Daniel Noboa, el paraguayo Santiago Peña, el boliviano Rodrigo Paz y la peruana Keiko Fujimori. Ese señalamiento busca ubicar la posición argentina en un marco regional más amplio y en una relación bilateral que la oposición considera estratégica.
Presunta colaboración
En paralelo, los diputados impulsan pedidos de informes por la presunta “complicidad” del Gobierno argentino en la maniobra que habría facilitado la fuga de Bolsonaro de su país. Según trascendió, el ex candidato presidencial del Partido Liberal habría ingresado a la Argentina en la madrugada por vía terrestre, en una camioneta custodiada por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), y luego habría abordado un avión privado en Puerto Iguazú, Misiones.
La oposición también apunta a esclarecer el eventual rol de la Dirección Nacional de Migraciones, la PSA, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) en el operativo descripto. En ese marco, el señalamiento más delicado recae sobre el asesor presidencial Santiago Caputo, a quien se atribuye la presunta presencia en la ciudad misionera para supervisar el procedimiento, aunque esa versión no fue acreditada en el texto difundido.
Por ahora, la discusión queda abierta en el plano político e institucional, con pedidos de informes ya presentados y otros en preparación. El dato inmediato a seguir es si la Cámara de Diputados convoca formalmente a Santilli, Monteoliva y Quirno y si el Poder Ejecutivo modifica su posición frente al resultado electoral brasileño.




