La oposición no logró este jueves reunir el quórum en la Cámara de Diputados para tratar la derogación del DNU 70/2023 de Javier Milei, el decreto que habilitó la desregulación de la economía al inicio de su gestión. A la sesión especial convocada para las 14 asistieron 121 legisladores, ocho menos de los 129 necesarios para abrir el recinto. A las 14.31, el presidente de la Cámara, Martín Menem, dio por caída la reunión y habilitó expresiones en minoría.
El resultado dejó vigente una de las principales medidas del Gobierno y confirmó las dificultades de la oposición para articular una mayoría suficiente. La convocatoria buscaba avanzar sobre un texto que modificó numerosas regulaciones económicas y cuya continuidad ya había quedado cuestionada en el Senado. Ese cuerpo rechazó el DNU 70/2023 el 14 de marzo de 2024, por lo que una votación adversa en Diputados, con mayoría absoluta de los presentes, habría alcanzado para dejarlo sin efecto.
Las ausencias decisivas
Unión por la Patria había comprometido la presencia de sus 92 diputados, aunque dentro del bloque persistían diferencias sobre las consecuencias de derogar un decreto con impacto amplio en materia económica. También se esperaba el acompañamiento de legisladores de Provincias Unidas, Argentina Federal, la izquierda, la Coalición Cívica, Primero San Luis y los monobloques de Natalia de la Sota y Marcela Pagano. Sin embargo, el respaldo no alcanzó y una de las ausencias señaladas fue la de la jujeña María Inés Zigarán, cercana al gobernador Carlos Sadir, quien había firmado el pedido de sesión pero finalmente no bajó al recinto.
Las negociaciones con las provincias ocuparon buena parte de la previa. En ese marco, sectores opositores pusieron bajo sospecha un anuncio oficial vinculado al Belgrano Cargas, en medio del reclamo del gobernador salteño Gustavo Sáenz por las condiciones de su privatización. Sin embargo, no se confirmó ningún acuerdo que vinculara esa iniciativa con la disputa parlamentaria. La falta de consenso terminó por frustrar una sesión que podía modificar el escenario legislativo alrededor del megadecreto.
La disputa por la Ley de Tierras
El intento opositor tomó impulso a partir de la controversia judicial en torno a la Ley de Tierras, que limita la compra de superficies rurales por parte de extranjeros y cuya derogación fue incluida en el decreto presidencial. La Corte Suprema primero rechazó un amparo contra el artículo 154 del DNU, que eliminaba esas restricciones, y luego, ante una presentación de una organización ambientalista, suspendió provisoriamente sus efectos mediante una medida cautelar. En Diputados, además, el oficialismo consiguió dictamen para el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que contempla la derogación de ese artículo y la restitución de la ley aprobada en 2011.
Los impulsores de la sesión acusaron al Gobierno de aceptar modificaciones al proyecto para desactivar la ofensiva opositora. La convocatoria también incluía la prórroga de la Emergencia en Discapacidad y propuestas para aliviar el endeudamiento de las familias. Con la sesión frustrada, la discusión parlamentaria quedó reordenada en favor del oficialismo, que evitó exponer el decreto a una votación directa en la Cámara baja.
La agenda que viene
Tras el fracaso opositor, La Libertad Avanza apunta al miércoles 21 de octubre para impulsar una sesión propia con un temario que incluye Inviolabilidad de la Propiedad Privada, discapacidad, endeudamiento y vandalismo rural, entre otras iniciativas. La estrategia le permite al Gobierno discutir parte de los reclamos opositores sin someter a votación el DNU 70/2023. Mientras tanto, el decreto seguirá vigente y la disputa parlamentaria tendrá un nuevo capítulo la semana próxima bajo las condiciones y el temario propuestos por el oficialismo.




