El presidente chileno José Antonio Kast reiteró este jueves, durante su reunión con Javier Milei, el respaldo de Chile a los legítimos derechos de soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. La definición fue difundida en el marco del encuentro entre ambos mandatarios y vuelve a situar la cuestión Malvinas dentro de la agenda bilateral. Para la Argentina, ese apoyo mantiene vigente una posición diplomática que ha sido sostenida por distintos gobiernos chilenos.
Negociación pendiente
En el mismo intercambio, el mandatario trasandino ratificó la necesidad de que los gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden las negociaciones para alcanzar, “a la mayor brevedad posible”, una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía. La referencia quedó vinculada a las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas y a otros foros regionales y multilaterales. Ese planteo remite al marco diplomático que rige el reclamo argentino y a la ausencia de una negociación efectiva entre las partes.
Respuesta argentina
Según informó la Oficina del Presidente, Milei agradeció a Kast “en nombre del Gobierno argentino” por el tradicional apoyo de Chile en la Cuestión de las Islas Malvinas. En esa misma comunicación oficial, el Presidente expresó que se valorarán los esfuerzos del gobierno chileno para evitar la consolidación de actividades logísticas ilegales unilaterales en la zona disputada, en materia de exploración y explotación de recursos hidrocarburíferos y pesqueros. La advertencia se apoyó en que esas prácticas serían contrarias a las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El pronunciamiento tiene relevancia por su alcance regional y por el vínculo que establece entre la disputa de soberanía y la actividad económica en el área. La mención a recursos hidrocarburíferos y pesqueros introduce, además, un componente productivo y regulatorio que excede la declaración política. A partir de esta reunión, el punto a seguir será si la posición expresada por Chile se traduce en gestiones diplomáticas concretas o en nuevas definiciones en los ámbitos multilaterales citados por ambas partes.




