La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, afronta esta semana la negociación para destrabar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una iniciativa que el Gobierno nacional considera central para su programa económico. El proyecto ya tiene media sanción de la Cámara de Diputados y quedó trabado por diferencias con aliados parlamentarios. El eje del conflicto es el mecanismo para remover a los directores de la autoridad monetaria.
La propuesta establece que para apartar a un integrante del directorio se requerirá la aprobación de dos tercios de los miembros presentes de ambas cámaras del Congreso. Ese punto generó resistencia entre los bloques que acompañan al oficialismo, según la discusión abierta en el Senado. Una fuente parlamentaria resumió la objeción al señalar: “Hay ruido con los dos tercios para sacar a un director y mayoría simple para su designación”.
El punto en disputa La reforma también modifica la designación de autoridades. Mientras la normativa vigente asigna al Senado la designación de los directores, el proyecto dispone que deberán contar con respaldo de ambas cámaras. En ese esquema, la designación quedaría atada a una mayoría parlamentaria y la remoción exigiría una mayoría agravada de dos tercios. Actualmente, la Carta Orgánica prevé que la remoción de un director puede disponerse por decreto del Poder Ejecutivo por razones de mala conducta o incumplimiento de los deberes del cargo, previo consejo de una comisión especial del Congreso.
El oficialismo busca evitar cambios sobre el texto aprobado por Diputados, porque cualquier modificación obligaría a que la iniciativa vuelva a la Cámara baja para un nuevo tratamiento. Bullrich intenta que el proyecto se trate el jueves 24 junto con otra iniciativa impulsada por legisladores del norte del país sobre la regulación del Mercado Voluntario de Carbono. Sin embargo, esa posibilidad depende de que se acepte revisar el artículo 3, vinculado con la remoción de autoridades.
Objetivos de la reforma El proyecto fija como objetivo central del Banco Central la preservación del valor de la moneda. También limita la posibilidad de que la autoridad monetaria financie al Estado nacional, a las provincias y a otros niveles de gobierno. Según el Gobierno, esa modificación apunta a restringir el uso de la emisión monetaria como mecanismo de financiamiento del déficit fiscal. Además, elimina funciones vinculadas con el direccionamiento del crédito y las políticas crediticias diferenciadas, al considerar que exceden las funciones de una autoridad monetaria.
Agenda parlamentaria La discusión llega después de una semana en la que el oficialismo consiguió avanzar con otros proyectos legislativos, entre ellos la ley de Inocencia Fiscal y el dictamen sobre la iniciativa de Zona Fría. En ese contexto, la negociación por la reforma del Banco Central quedó como uno de los temas centrales de la agenda del Senado. Si no hay acuerdo sobre la remoción de directores, la iniciativa corre el riesgo de volver a Diputados con cambios y demorar su sanción definitiva.




