El Gobierno nacional procura reducir el alcance de la tensión abierta con China tras el mensaje en X del director de Comunicación Digital, Juan Carreira, contra el Partido Comunista de China. Según la información difundida por la Agencia Noticias Argentinas, en la Casa Rosada buscan “quitarle dramatismo” al episodio y no prevén, por el momento, una escalada diplomática.
La reacción de Beijing incluyó la convocatoria de urgencia al embajador argentino, Marcelo Suárez Salvia, por la publicación atribuida al funcionario. En ese contexto, una fuente consultada por la agencia sostuvo: “Hasta ahora no está prevista ninguna disculpa o aclaración pública. Salvo que aparezca un pedido”. La definición oficial deja abierta la posibilidad de una respuesta si la administración china eleva el reclamo por vía diplomática.
El origen del conflicto fue un mensaje publicado por Carreira, también identificado en redes como “Juan Doe”, en el que responsabilizó al partido gobernante chino por la catástrofe ocurrida en Nepal, donde murieron más de un millar de personas. En esa publicación afirmó: “El Partido Comunista vestido de ‘empresario’ mata”. El contenido del texto generó cuestionamientos dentro del oficialismo, aunque en el entorno presidencial intentan que el episodio no escale en la agenda bilateral.
Antecedentes diplomáticos
El caso se produce en un vínculo que ya había tenido señales contradictorias desde Javier Milei. El presidente había cuestionado en el pasado a Xi Jinping, pero en el último tiempo calificó a China como “un gran socio comercial”, según recordó la información difundida este martes. Esa doble referencia explica por qué el episodio fue leído en el oficialismo como un problema político y no solo comunicacional, dado el peso comercial que tiene el país asiático para la Argentina.
En paralelo, la Embajada de China difundió el pasado martes un comunicado en el que acusó al funcionario argentino de formular “especulaciones malintencionadas carentes de fundamento”. También sostuvo que, mientras Nepal y China desarrollaban tareas de rescate y asistencia por la catástrofe, “cierto funcionario argentino, movido por prejuicios ideológicos sesgados, difunde maliciosamente rumores para difamar al Partido Comunista de China y manchar la imagen internacional de China”. Ese texto formalizó la protesta del gobierno chino y fijó el marco del reclamo.
Escenario abierto
En Balcarce 50 confían en que el caso se diluya en los próximos días y señalan que el funcionario cuestionado utilizó una cuenta con pseudónimo y no una cuenta oficial. Sin embargo, dentro del propio oficialismo hubo objeciones al contenido del mensaje, incluso por parte de una fuente que admitió: “No tengo nada que ver con el área de comunicación, pero yo no lo hubiera hecho”. Por ahora, la variable a seguir es si China insiste con una respuesta formal o si el asunto queda circunscripto al intercambio diplomático ya abierto.




