El viento Zonda volvió a generar este miércoles una situación de riesgo en San Juan, con daños materiales y la aparición de varios focos de incendio que obligaron a intervenir a bomberos y equipos municipales. Las ráfagas favorecieron la propagación del fuego en sectores de pastizales y en áreas próximas a viviendas y establecimientos. El cuadro expuso la vulnerabilidad de zonas periurbanas y rurales ante condiciones meteorológicas secas y de alta velocidad del viento. También dejó en evidencia la necesidad de sostener operativos de prevención mientras persista el fenómeno.
Pocito concentró uno de los operativos más importantes, en inmediaciones de calle 11 y Ruta 40, dentro del barrio privado Palmeras II. Según el registro de TELESOL, el fuego se inició en un descampado y avanzó hacia un sector donde había madera, lo que favoreció su expansión. Las llamas alcanzaron un corralón y áreas cercanas a viviendas, lo que elevó la preocupación entre los residentes. La combinación de vegetación seca y material combustible complicó el control inicial del incendio.
Bomberos Voluntarios de Pocito trabajaron durante horas para contener el frente y evitar que alcanzara otros sectores del barrio. En paralelo, vecinos y trabajadores colaboraron retirando maderas y otros elementos que podían alimentar el fuego. Algunos residentes permanecieron en el lugar mientras se desarrollaba el operativo, ante el riesgo de que las llamas se extendieran hacia sus casas. La Municipalidad de Pocito también dispuso asistencia con personal de las áreas de Sociales y Obras.
Caucete fue otro de los puntos afectados por la jornada de incendios. En la zona de la antigua cancha de Sáenz Peña, en inmediaciones de Colón y Sáenz Peña, un foco comenzó en la parte posterior del predio y se extendió con rapidez. Ante la cercanía con algunas propiedades, vecinos del sector colaboraron con baldes de agua hasta la llegada de los equipos de emergencia. La proximidad de las llamas a viviendas y pertenencias generó especial preocupación entre las familias del área.
Además de esos episodios, se registraron otros focos y siniestros en distintos sectores de la provincia durante la misma jornada. El comportamiento del Zonda explica parte de la dificultad operativa: seca la vegetación, levanta material liviano y puede modificar con rapidez la dirección del fuego. Esa combinación obliga a reforzar la vigilancia y a sostener la respuesta de emergencia en varios frentes al mismo tiempo. Mientras continúan los trabajos en las zonas afectadas, las autoridades mantienen los operativos y recomiendan extremar los cuidados para evitar nuevos focos.




