Un hombre fue detenido tras un robo cometido durante la madrugada del 30 de septiembre en la distribuidora “Distribuidora Negro Lucas”, en Pocito, y luego accedió a una suspensión de juicio a prueba por dos años. La causa quedó en trámite bajo el procedimiento especial de Flagrancia, con intervención del fiscal Francisco Micheltorena y del ayudante fiscal Eduardo García Thomas. El caso importa porque terminó con la recuperación del dinero sustraído en poder del aprehendido y con medidas judiciales alternativas a una condena inmediata.
Según el relato incorporado al expediente, el hecho ocurrió alrededor de las 4:10, cuando un vecino se despertó por ruidos en el exterior y vio a dos personas violentando el comercio ubicado frente a su vivienda. El hombre avisó al propietario y llamó al 911, mientras aguardaba la llegada de la Policía. De acuerdo con la reconstrucción del episodio, los sospechosos rompieron cuatro candados con una tijera cortapernos y, una vez abierta la reja, patearon una puerta de vidrio hasta quebrarla.
Ya dentro del local, los dos sujetos se llevaron mercadería y dos balanzas digitales. En la huida, abandonaron una de esas balanzas en la puerta del domicilio, pero lograron escapar con la otra y con un bolso que contenía dinero en efectivo. Los sospechosos tomaron por calle Aberastain hacia el norte y, a pocos metros, se cruzaron con el propietario, que se dirigía al negocio tras ser alertado del robo. Luego ingresaron al barrio Joaquín Uñac, al este de esa arteria.
Detención y secuestro
Uno de los hombres fue alcanzado y aprehendido en la intersección de Nicaragua y Río Gallegos. La Justicia lo identificó como Fabricio Frías Herrera y la Policía recuperó en su poder el bolso con el dinero sustraído. Su cómplice logró escapar por calle Nicaragua hacia el este y se perdió de vista con la otra balanza digital. Hasta ahora, la investigación continúa para establecer su identidad y paradero.
Resolución judicial
Tras la intervención policial y el inicio del trámite de Flagrancia, Frías Herrera accedió a una suspensión de juicio a prueba por el plazo de dos años. Como condiciones, deberá cumplir reglas de conducta, realizar una reparación simbólica a favor de la víctima y efectuar trabajo no remunerado en el lugar que determine la OMA, sigla de la Oficina de Medidas Alternativas. Con esa decisión, el detenido recuperó la libertad bajo las pautas fijadas por la Justicia.
El episodio volvió a exponer la situación de los comercios de Villa Aberastain, donde los damnificados informaron que el mismo establecimiento ya había sufrido otro robo durante el año. En esa ocasión, denunciaron la sustracción de una computadora, una balanza y mercadería, además de otro ingreso delictivo en la vivienda de un familiar ubicada frente al comercio. Ese antecedente quedó incorporado por los propietarios como parte del contexto del caso, mientras la pesquisa sigue abierta respecto del segundo involucrado.




