Un robo ocurrido en una florería de Villa Krause dejó al descubierto la vulnerabilidad de un comercio que, además de dinero en efectivo, perdió parte de su equipamiento de trabajo. Entre los elementos sustraídos figura una heladera exhibidora de grandes dimensiones, un dato que da cuenta de la magnitud del botín y de la logística necesaria para concretar la huida.
El hecho se registró en la Florería Mis Ángeles, ubicada sobre calle Mendoza, cerca de Perona y junto a una cochería fúnebre. Cuando la propietaria, de apellido Oro, llegó al lugar encontró la puerta abierta y el interior completamente desordenado, una escena que reflejó la violencia con la que actuaron los delincuentes.
De acuerdo con fuentes judiciales, los autores rompieron dos candados y forzaron la cerradura de la puerta del salón de ventas antes de ingresar al local. Una vez adentro, se llevaron $130.000, una pava eléctrica, un par de zapatillas y otros efectos, en una maniobra que evidencia que el comercio quedó expuesto durante la madrugada.
Lo más llamativo para los investigadores fue el traslado de la heladera exhibidora, de más de 1,70 metros de altura, utilizada para conservar y exhibir flores. Por sus características, se presume que no pudo haber sido retirada sin una maniobra planificada, lo que abre la posibilidad de que las cámaras de seguridad de la zona aporten datos decisivos para reconstruir el recorrido de fuga.
La dueña del comercio alertó al 911 tras advertir el robo. En una primera intervención, personal de la Comisaría 6° de Rawson tomó la denuncia, mientras que la investigación quedó en manos del fiscal de turno de la UFI Delitos contra la Propiedad.




