Este lunes, la Justicia imputó a Walter Ferreri, líder del Sindicato de Conductores de Taxis de la provincia, en una causa por abuso sexual simple. La medida se adoptó en el marco de la audiencia de control y formalización de la detención, con la jueza Flavia Allende al frente. La investigación se abrió a partir de la denuncia de Milagros Flores, quien expuso el caso públicamente y lo relató en TELESOL DIARIO.
Según el testimonio difundido por la joven, Ferreri habría incurrido en varios hechos de acoso y el episodio que motivó la denuncia se habría producido cuando, siempre de acuerdo con esa versión, la tocó en sus partes íntimas. La imputación no equivale a una condena y la causa seguirá su curso bajo las reglas del proceso penal. En esa etapa, la Justicia debe reunir y valorar la prueba para determinar si los hechos atribuidos pueden ser acreditados.
Durante la audiencia, Ferreri negó la acusación. Sostuvo que tiene una discapacidad visual y afirmó que no vio a la joven, por lo que habría existido un contacto sin intención. Esa explicación quedó incorporada a la instancia procesal, aunque no modifica por sí sola la situación de investigación abierta por el Ministerio Público y el tribunal interviniente.
El hecho investigado habría ocurrido en el gimnasio A2, sobre Ignacio de la Roza, en Capital. Ferreri había sido detenido el pasado viernes por esta causa. La referencia al lugar y a la fecha resulta relevante porque delimita el ámbito del episodio y el momento en que se produjo la aprehensión inicial.
Medidas sobre la detención En el fin de semana, la defensa presentó un hábeas corpus por el uso de medicación y planteó la necesidad de cuidados en la comisaría donde quedó alojado. La magistrada hizo lugar al planteo y ordenó medidas para garantizar su atención. Con la imputación ya formalizada, el expediente queda ahora sujeto a las decisiones que adopte la Justicia sobre la producción de prueba y la evolución de la situación procesal del acusado.




